Nacido en Azerbayán, de familia judía, estudió en Baku y en Leningrado. En 1929 trabajó un año con Niels Bohr, en Copenhague, luego en el Laboratorio Cavendish de Cambridge (Inglaterra) donde conoció al ruso Pyotr Kapitsa. En 1932 regresó a Kharkov (Ucrania) como Director del Instituto Físico-Técnico de Ucrania, y empezó una extraordinaria producción científica, comparable sólo a la de Einstein. Su libro Curso de Física Teórica en 9 volúmenes, es un clásico.
Ahora mismo, en Harvard existen más libros de Landau que del físico norteamericano Feynman.
Su Instituto adquirió muy pronto reputación universal por la excepcional preparación de sus cuadros, capaces de abordar cualquier tema de física teórica.
Landau era un comunista convencido, pero en privado criticaba al gobierno soviético. A finales de los años 20, se descubrió una nueva desintegración nuclear en la que desaparecía un poco de energía. Landau y otros apoyaron en un principio la idea de Bohr de que se violaba la conservaci¢n de la energ¡a. Pero luego, como descubri¢ que esa hip¢tesis contradec¡a la teor¡a de la gravedad de Einstein, la abandon¢. Friederich Engels, cofundador del marxismo, hab¡a escrito en el siglo XIX que la ley de conservaci¢n de la energ¡a ser¡a siempre fundamental para la ciencia; a Landau se le castig¢ duramente por la prensa por su blasfemia (temporal).
En 1934, se nombr¢ un nuevo director del Instituto de Kharkov. Ten¡a ¢rdenes de reorientar la investigaci¢n hacia objetivos militares y aplicados. Landau luch¢ ardorosamente por salvar la ciencia pura, y sugiri¢ que se dividiese el instituto, con una de las ramas consagrada a la f¡sica b sica. El Jefe de la KGB en Ucrania, que le comprend¡a, se suicid¢, incapaz de soportar las atrocidades que se le hac¡a cometer. En 1937, la KGV arrest¢ dos amigos de Landau (los cuales «confesaron», antes de que los asesinaran, que Landau dirig¡a una organizaci¢n contrarre-volucionaria). Landau pudo escapar a Mosco y fue recibido por Kapitsa, quien le ofreci¢ trabajo en el Instituto de Problemas de F¡sica. Pero un a_o despu’s, en 1938, la KGV lo detuvo.
Los alumnos y colegas de Landau fueron reprochados por seguirle en sus pr’dicas «contra el materialismo dial’ctico e incluso contra la ley de la conservaci¢n de la energ¡a».
A Landau, en la prisi¢n de Lubyanka, donde fue encerrado, se le obligaba a estar de pie siete horas al d¡a, y se le amenazaba con llevarlo al penal de Lefortovo, m s siniestro todav¡a. A los dos meses se quebr¢ su entereza, y escribi¢ una «confesi¢n» de 6 p ginas, acus ndose de «delitos» por los que merec¡a ser condenado y manifestando su arrepentimiento. Pero no por eso sali¢ de la c rcel.
Quien lo salv¢, fue Kapitsa, que ten¡a muy buenas relaciones con el gobierno, por haber descubierto un nuevo m’todo de producci¢n de ox¡geno, vital para la metalurgia y por tanto para el armamento.
Kapitsa escribi¢ al primer ministro Molotov, inform ndole de que acababa de hacer un gran descubrimiento «en el marco m s desconcertante de la f¡sica moderna», y que el onico te¢rico que pod¡a explicarlo era Landau. Entonces, al a_o de encarcelamiento, se puso a Landau en libertad condicional. En unos meses Landau explic¢ te¢ricamente lo descubierto por Kapitza -la superfluidez- y por ello ambos ganaron el Premio Nobel de F¡sica: Landau en 1962 y Kapitsa en 1978.
Despu’s de la bomba at¢mica de Hiroshima, Stalin cre¢ un programa at¢mico sovi’tico. El Instituto que dirig¡a Kapitsa qued¢ adscrito a ese programa, y Beria (Jefe de la Polic¡a secreta, la KGV) fue nombrado supervisor supremo del proyecto.
Kapitsa no quer¡a trabajar bajo las ¢rdenes del jefe de la polic¡a de Stalin, y se quej¢ en carta al dictador de ese nombramiento. En una conversaci¢n entre Beria y Stalin (contada por un testigo presencial), el primero pedía la cabeza de Kapitsa, pero Stalin se neg¢ a conced’rselo por ser Kapitsa internacionalmente conocido y tener muchas vinculaciones mundiales. Lo pusieron en arresto domiciliario, situaci¢n que dur¢ hasta la muerte de Stalin (en 1953).
Landau, prudentemente, no se quej¢. Particip¢ en el proyecto como matem tico, m s que como f¡sico. La originalidad de la bomba sovi’tica radicaba en que era un dise_o que los norteamericanos desecharon, por no poder predecir mediante el c lculo sus resultados, mientras que Landau s¡ fue capaz de calcularlos.
Landau elabor¢ despu’s t’cnicas matem ticas maravillosas, con grandes aplicaciones a la f¡sica de part¡culas. Por sus contribuciones a la bomba at¢mica y a la de hidr¢geno recibi¢ dos premios Stalin y fue nombrado «H’roe del Trabajo Socialista».
Pero Landau, en la intimidad, se describi¢ a s¡ mismo como un «esclavo cient¡fico». Inmediatamente despu’s de la muerte de Stalin, dijo: «Se muri¢ (Stalin). Ya no me da miedo y no trabajar’ nunca m s (en las armas nucleares)», y efectivamente, as¡ fue.
Landau perdi¢ su capacidad cient¡fica por un accidente de autom¢vil en 1962. Sobrevivi¢, y muri¢ en 1968.
Marcos Guti’rrez Sanju n
Licenciado en Ciencias F¡sicas Profesor de Inform tica instituto
Ja’n
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