Me extrañó que Carlos Menen asegurase en Granada, durante el reciente Congreso Internacional ½Europa por la vida+, la existencia de presiones internacionales muy fuertes para legalizar la manipulación de embriones humanos. Pensé que no sería para tanto. Luego he conocido la reciente denuncia de ½Greenpeace+ a la Oficina de Patentes de la Unión Europea, con sede en Múnich, por haber registrado el 8 de diciembre pasado, por primera vez en el mundo, una patente que permitía a la Universidad de Edimburgo clonar seres humanos y garantizaba sus derechos comerciales en la experimentación genética con células de embriones humanos. El 30 de marzo, el Parlamento Europeo ha decidido la revocación de esa patente: con 285 votos favorables a la revocación, pero con 131 votos contrarios y 27 abstenciones, lo que demuestra que la patente no se entregó ½por error+, como afirmó en su momento el director de la oficina de patentes, sino muy a conciencia.
Asimismo, con 238 votos a favor, 198 en contra y 12 abstenciones el Parlamento aprob¢ una enmienda presentada por el Partido Popular Europeo con la que apoya öel rechazo a la investigaci¢n con embriones humanos que destruye al embri¢n+. Ya se ve que las espadas contrarias al respeto de la vida humana est n bien en alto. Habr que mantener la guardia, si no queremos que los intereses comerciales nos cierren un futuro de dignidad.
Manuel Molina Vald’s
