El 28 de mayo el fujimorismo tuvo una victoria administrativa cuando se impuso en elecciones de candidato único, pero al mismo tiempo sufrió una derrota política sin precedentes y, ojalá, irreversible. El ausentismo, el voto viciado, las movilizaciones ciudadanas, las protestas callejeras, la represión policial y un candidato «triunfador» que no se atrevió a hablar, ni salir de Palacio a «celebrar» con sus partidarios son, sin duda, los hechos más impactantes de la jornada.
Lo que emerge de este proceso es un gobierno extremadamente débil y profundamente cuestionado, interna y externamente. Aún así, se aferrará al poder lo más que pueda, haciendo y entre tanto un daño inmenso al país.
¿Cuánto tiempo durará esto?
Nadie lo sabe a ciencia cierta, pero no hay que descartar en ningún caso que sea muy corto. En ese sentido se vienen dos semanas decisivas para buscar la nulidad de todo el proceso electoral (Congreso incluido, por supuesto) y la convocatoria a uno nuevo en otras condiciones y sin Fujimori, cuya ilegal candidatura fue el origen y la causa central del problema.
La primera «batalla» ser en la OEA. No hay certeza de qu’ se va a conseguir all¡, pero hay indicios bastante importantes de que Fujimori no la ver nada, pero nada f cil. Para empezar el gobierno de los Estados Unidos ya ha dicho expresamente y sin ambig_edades que para ellos las elecciones del 28 no son v lidas (+reconocer¡an entonces un eventual nuevo gobierno de Fujimori?).
Por su parte la Uni¢n Europea se ha pronunciado tambi’n y de un modo no menos en’rgico; lo ha hecho nada menos que a trav’s de Javier Solana (una especie de Canciller de Europa y ex jefe de la OTAN). ¥Hasta Jap¢n ha expresado ya su preocupaci¢n!.
No es f cil, pero tampoco es imposible, que previo pronunciamiento cr¡tico del Consejo Permanente de la OEA, la Asamblea General termine por aplicar la ya famosa Resoluci¢n 1080 haciendo totalmente inviable que Montesinos y Fujimori continoen en el poder despu’s del 28 de julio. +Am’rica Latina le dar la espalda al pueblo peruano en nombre de la no-intervenci¢n? Hay muchas esperanzas de que no sea as¡ y que sepa actuar por razones de principios o, quiz s m s importante todav¡a en estos tiempos pragm ticos, por conveniencia, conteniendo a tiempo un c ncer que quiere extenderse.
Pero para que esta posibilidad cobre fuerza es absolutamente indispensable que el pa¡s est’ movilizado (pac¡ficamente) en las pr¢ximas semanas. La expresi¢n popular en las calles, combinada con la indignaci¢n del mundo podr¡an, quiz s, conseguir que no haya que esperar varios y traum ticos meses para que esto acabe; y que el 28 de julio podamos empezar a so_ar de nuevo con un pa¡s en democracia y con respeto a la dignidad de las personas. (Pe/YZ/Ad/Ppe-Ppc-Ppr/pt).
Instituto de Defensa Legal
PER+: + Y AHORA QUE?
218
