Vayan y vean un centro educativo penoso, para compensar disfruten de los paisajes, la gastronomía y bondad de sus gentes. El instituto de la localidad de Purullena, año dos mil, es uno de los institutos más penosos que pueden existir en la geografía andaluza. Si, en Purullena, sección del IES «Padre Poveda» de Guadix, el pueblo que está a unos cinco kilómetros de Guadix, en una de las zonas más hermosas de España, con cuevas rehabiliatas. Además el visitante si busca un instituto se encontrará con unas vallas, tres edificios cutres, una docena de profesores heroicos, más de cien alumnos de la ESO, de 12 a 16 años. Pero estos alumnos ni sus familias tal vez no sepan que asisten a un instituto penoso en muchos aspectos. Falta de higiene, pues se limpia de tarde en tarde y llega un momento en que la suciedad sale por las ventanas, los servicios apestan. Los alumnos están resignados a padecer los cinco grados bajo cero de los días de invierno, las goteras en alguna clase, y así se curten para el d¡a de ma_ana, que la vida es dura, tambi’n en la licha por aproximarse a la onica estufa de la clase. Las bufandas, los abrigos y los guantes arropan a los profesores y alumnos en esa lucha para no tiritar. Hay dos habitaciones multiusos. Una desempe_a las funciones de almac’n, fotocopiadora, sala de reuni¢n de profesores, conserjer¡a. La otra habitaci¢n, de paso es a la vez el despacho del se_or director, el se_or secretario, el jefe de estudios y el oficinista. Hay un almac’n, donde se ha colocado el material did ctico que, por falta de espacio no se ha podido instalar, el agua en d¡as de lluvia entra y lo deteriora.
No entiendo como los pol¡ticos de la Junta y los del PP no tomen las medidas oportunas para dignificar este merecido y necesario instituto. +Es qu’ los habitantes de Purullena son ciudadanos de segunda categor¡a?
Mar¡a M. Ruiz P’rez
