Escribo esta carta para soltar el mosqueo que me ha producido una discusión que he tenido hace un rato con un conocido. Suele votar a HB. Pues bien, después de que yo le echara en cara los daños físicos y morales del último atentado de ETA, así como la matanza que podía haber provocado, se me queda mirando fijamente a la cara y me dice: «Sois unos hipócritas. Os rasgáis las vestiduras por cuatro víctimas que produce la causa de ETA, cuando en vuestra sociedad matáis con el aborto, en un solo día y de forma más cobarde, más gente que la que ha matado ETA en toda su historia. Decís que ningún fin justifica la violencia. Entonces, +cómo justificáis la vuestra?». Si ya estaba enfadado, después de esto explotaba. No sé ni lo que le contesté, porque callarme no me callé. Pero por dentro he pensado -y es lo que más me indigna- que tenía razón en su crítica, aunque no en lo que defendía. Mientras no rechacemos todos los terrorismos, empezando por el uterino, que es el más inicuo, no tendremos fuerza moral para reclamar la paz. Una sociedad que no es capaz de convencer a una madre para que no aborte, no convencer a sus terroristas.
Tom s J. Tejera S nchez
Pamplona
* Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
