Estoy totalmente de acuerdo con las declaraciones de Iñaki Gabilondo en un coloquio internacional sobre «Refugiados, desplazados, retornados», en el que afirmó que si un medio se compromete realmente con la defensa de los valores solidarios, no puede abordar cuestiones humanitarias y al minuto siguiente difundir los contravalores de unos personajes que son famosos por la cara: «Es incompatible una complicidad simultánea con ambos polos». En opinión del periodista, en estos momentos hay una moda humanitaria que algunos medios de comunicación aprovechan como «etiqueta o ingrediente» para vender su producto. «La cantidad de noticias sobre cuestiones humanitarias no sirve, por tanto, como prueba de medición», aseguró. Lo definitorio, a su juicio, «es una actitud constante y permanente de los periodistas ante los problemas del mundo, más allá de las situaciones de emergencia». Aunque los medios tienen derecho al éxito, «éste no legitima que se difundan contenidos bochornosos e infumables. Los periodistas tienen un compromiso social y jam s deber¡an hacer suyo el discurso de la industria, en nombre de una falsa libertad de expresi¢n … Un medio de comunicaci¢n es sano cuando sus periodistas ‘pelean’ para compatibilizar lo rentable con lo que, de acuerdo con sus principios, debe ser dicho». Francisco Arenillas Tejera *Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
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