Las autoridades comienzan a poner medios en favor de las indefensas víctimas de la movida en esta España que tanto presume de ella.
Acabo de saber que, por fin, el Ayuntamiento de Granada va a empezar a realizar controles policiales a los conductores de ciclomotores de las zonas de la movida, a las tiendas de frutos secos que venden bebidas alcohólicas a menores y sin autorización, y para localizar los pubs que funcionan sin licencia de apertura. Ya iba siendo hora. Pero, en fin, nunca es demasiado tarde si sirve para atajar la impunidad que está favoreciendo el desmadre del botellón. Pues como leí hace poco en un artículo publicado en un diario digital, la culpa de la movida no la tienen los jóvenes. Ellos la están padeciendo también, junto con los sufridos ciudadanos. La culpa la tienen los comerciantes adultos que se aprovechan de poder realizar una competencia desleal para hacer el agosto con los jóvenes, a costa de su salud y del orden público. En el momento en que las bebidas les cuesten a los j¢venes lo que se cobra en los locales que pagan sus tasas, se acabar n las borracheras y los consiguientes des¢rdenes: simplemente, porque no tendr n pasta para desmadrarse.
Pilar P A. L¢pez Luque
*Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
