El futuro lo veo con optimismo en muchos campos. Uno de ellos es lo relacionado con el progreso material de los pueblos que, a la vez, entiendo que debe ir acompañado del progreso moral. frente a los esquemas bárbaros de violencia contra uno mismo y contra lo demás, y de degradacion de la dignidad humana debe imperar los valores de la defensa de los más débiles, comenzando por el ser reción concebido, el embrión humano que todos hemos sido, hasta las lucha contra el hambre, etc. Invertir en educación tal vez sea el remedio.
Para el progreso material se invierten billones de dolares y en eso vamos a una velocidad de vértigo. Y entre los problemas a resolver estás el buscar alternativas a la fuente de energía que es el petroleo.
José Luis Manzanares ha escrito en un diario digital prestigioso como es Estrelladigital.es un intererante artículo altamente interesante y donde se abre la posibilidad del uso de la arena como fuente de energía. Esto es posible gracias a las investigaci¢n, veamoslo este escrito de LLamazares, no sin antes reprochar a la sociedad lo poco que se valora el trabajo de los investigadores, de los cient¡ficos.
Los problemas del petr¢leo no acaban con las subidas de precios. A_os atr s se especulaba con el no muy lejano agotamiento de las reservas y, aunque el pron¢stico parece haber mejorado, el aumento progresivo de la demanda no permite muchas alegr¡as. Es una cuesti¢n de tiempo, y ‘ste ha ido corriendo sin que apareciera en el horizonte una alternativa satisfactoria. Las energ¡as e¢lica, solar y biol¢gica distan mucho de ser econ¢micamente competitivas. La energ¡a hidr ulica tiene sus propios l¡mites. La fuerza de las mareas se resiste a un aprovechamiento industrial, y los yacimientos carbon¡feros s¢lo servir¡an para alargar el fin de los combustibles de origen f¢sil. Quedar¡an las centrales nucleares, cada vez m s discutidas por su acompa_amiento de riesgos, tal vez muy improbables pero, en todo caso, catastr¢ficos.
En eso and bamos cuando salta a los medios de comunicaci¢n el hallazgo revolucionario de un investigador alem n. Segon escribe en un detallado art¡culo la revista Stern, se tratar¡a de Norbert Auner, profesor de qu¡mica inorg nica en la Universidad de Fr ncfort. El proceso utilizar¡a como materia prima la arena y pasar¡a por la obtenci¢n de silicio y, posteriormente, de amoniaco.
La revelaci¢n se produjo el pasado mes de mayo durante un congreso celebrado en la ciudad noruega de Troms». Nada, pues, de noticia precipitada en relaci¢n con el supuesto logro de algon aficionado, sino un estudio serio y sometido poblicamente a la consideraci¢n del mundo cient¡fico. Sabemos que hay un largo trecho desde la teor¡a a la pr ctica -sobre todo a la pr ctica en un contexto de rentabilidad-, pero se ha abierto un portillo real a la esperanza, lo que ya es de enorme inter’s para valorar la noticia. A diferencia del carbono, relativamente escaso, el silicio abunda casi tanto como el ox¡geno. Ah¡ est n, por ejemplo, los desiertos arenosos de los tres continentes. Ahora s¡ que cabr¡a encarar un largo futuro sin temores o carreras contra reloj.
En otro orden de cosas, reconforta comprobar las infinitas posibilidades de la inventiva humana. Unas veces se aplica en cadena para salvar las dificultades que presenta el desarrollo de una idea determinada. Otras, sin embargo, dirige sus pasos a zonas absolutamente ignoradas hasta entonces, como ha ocurrido en esta ocasi¢n. No se avanza en el abaratamiento o simplificaci¢n en los procesos ya conocidos para la obtenci¢n de energ¡a, sino que se abre un camino nuevo. De las condiciones de su recorrido puede depender incluso el abandono total o parcial de las anteriores rutas. Hemos aprendido, en todo caso, que las soluciones a nuestras dificultades pueden ser tan variadas como insospechadas. Cuando sonre¡amos al o¡r hablar de un pretendido motor de agua, nos sorprende el aprovechamiento de la arena como fuente de energ¡a. Y la investigaci¢n proseguir recogiendo frutos en direcciones insospechadas.
Luis Guti’rrez Sanju n
presidente Asociacion de Consumidores PANIS
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