Para el investigador, la baja natalidad no es un fenómeno exclusivamente europeo, sino que comienza a extenderse por todos los países del mundo.
Aporta datos muy significativos. La caída de la natalidad comenzó en Europa, hace 30 años, cuando bajó del índice de 2,1 hijos por mujer, considerando el mínimo necesario para simplemente mantener una población. Comenzó en los
países más ricos como Suecia, ya en 1968, arrastrándose a Finlandia, Alemania, Dinamarca, Gran Bretaña y Holanda, llegando a Francia en 1974.
Hoy, países como Portugal y España presentan las tasas de natalidad más bajas de toda Europa con 1,1 hijos por mujer. Según Hureaux, el índice de 2 hijos por mujer en EE.UU., se debe a los inmigrantes hispánicos, pero en una generación éstos se igualarán al promedio nacional. En Asia, el promedio bajó de 5,1 a 2,8 en 25 años y en China ya es de 1,8. India, con problemas de superpoblación, ya se sitúa en el 3,4. En América latina, en el mismo período, el índice bajó de 5 a 3 hijos por mujer. Y en el Ir n de los ayatolas el ¡ndice de hijos por mujer ha ca¡do en 20 a_os del 7,2 al 2,3.
Jos’ N. Molina Vald’s
