El UNICEF afirma que harán falta 80.000 millones de dólares por año para ofrecer a todos los recién nacidos del planeta un buen comienzo en la vida. Este El informe, según leo en la prensa, insiste en cuatro puntos esenciales.
1) Los cuidados en la primera infancia pertenecen al ámbito de los derechos humanos.
Como derecho innato, los niños deben ser registrados al nacer, deben tener una alimentación equilibrada, deben recibir atención de la salud, agua potable, saneamiento adecuado, una educación básica, estímulos y disponer de
la posibilidad de un desarrollo pleno. Los países deben desplegar los mayores esfuerzos posibles para ofrecer a todos los niños la mejor atención.
2) Los cuidados en la primera infancia se basan en datos científicos sólidos y en la experiencia práctica.
Las investigaciones en el campo de la neurociencia y las experiencias sobre el terreno indican que el lenguaje, las funciones motrices, la personalidad, la socialización y la resistencia se afirman en diversas etapas cruciales
del crecimiento. Los cuidados integrales en la primera infancia contribuyen a desplegar las capacidades sociales e intelectuales sin las cuales las ni_as y los ni_os no pueden desarrollarse plenamente.
3) Los cuidados en la primera infancia son una inversi¢n acertada. Cada d¢lar que se invierte en los cuidados durante la primera infancia genera 7 d¢lares de ahorro. Esta cifra est basada en diversos estudios que demuestran que los ni_os que acuden a un centro preescolar o a una guarder¡a tienen menos posibilidades de caer enfermos, de repetir grados, de abandonar la escuela o de necesitar cursos de recuperaci¢n. Adem s, mediante un trasvase de fondos en sus presupuestos, los pa¡ses pueden poner en pr ctica programas integrales para sus ni_os de corta edad sin necesidad de apelar a fondos suplementarios o agotar sus presupuestos.
4) Tres grandes amenazas en el horizonte: la pobreza, los conflictos y el VIH/SIDA.
Estos tres flagelos siguen siendo los desaf¡os m s urgentes a los que se enfrenta el mundo, y compiten por los fondos con el cuidado en la primera infancia. En los pa¡ses m s pobres, el reembolso de la deuda absorbe los escasos recursos. Al invertir en m quinas de guerra destructivas, numerosos pa¡ses privan a sus ciudadanos de alimentos, agua potable, atenci¢n de la salud y educaci¢n. Y en algunos pa¡ses, sobre todo del Africa al sur del Sahara, la epidemia del VIH/SIDA ha agotado pr cticamente los presupuestos para la salud y la educaci¢n.
El Estado Mundial de la Infancia exhorta a la comunidad internacional a que invierta en sus ni_os, ya que en ellos reposa la esperanza de eliminar todos estos flagelos. Los ni_os pobres, desnutridos y d’biles son el reflejo de
pa¡ses pobres e impotentes. Al invertir en sus ni_os y en sus familias, los pa¡ses invierten en realidad en su propio desarrollo sostenible. Al afirmar que «la reducci¢n de la pobreza comienza por los ni_os», la Sra. Bellamy pide a los pa¡ses donantes que reasignen sus presupuestos de asistencia para reflejar su compromiso con la primera infancia.
La Sra. Bellamy se_al¢ que los cuidados en la primera infancia van a la par con la protecci¢n de la mujer y la defensa de sus derechos. «Las mujeres instruidas, con buena salud y emancipadas son esenciales para el bienestar
de los ni_os que traen al mundo», dijo. «Paralelamente, sensibilizar a los hombres para que comprendan estos problemas es necesario si queremos cambiar los comportamientos que engendran las desigualdades y convierten a las mujeres y los ni_os en ciudadanos de segunda clase».
«La situaci¢n en el mundo de los ni_os m s peque_os, ciudadanos con los mismos derechos que todos los dem s, no es tan buena como deber¡a serlo», concluy¢ la Sra. Bellamy. «La situaci¢n no puede mejorar hasta que no
transformemos nuestras prioridades y admitamos que la decisi¢n m s adecuada desde el punto de vista econ¢mico, social y pol¡tico es concentrarse en los m s j¢venes del mundo».
Luis Guti’rrez Sanju n
