¿Por qué las empresas prefieren al jovencito inexperto? Porque pueden manipularlo, porque no tiene la madurez como para plantarles cara, porque no tienen que dialogar con él y pueden tratarlo como a las máquinas. En cambio los mayores, además de contar con una experiencia incómoda para los dictadorzuelos y de tener unos derechos sociales adquiridos de los que carecen los bisoños, recuerdan a los materialistas que esta vida se acaba y hay presentarse en la otra con las manos llenas de humanidad. Los mayores resultan incómodos para los que temen a la muerte. En cambio, Cicerón decía: ½No creo que deba llorarse una muerte a la que sigue la inmortalidad+. Y por eso sus contemporáneos vivían reconciliados con la vejez. Pues veían en ella la acumulación de los bienes
anteriormente adquiridos.
Juan Manuel Molina Valdés
