2 ¡ El subcontinente produjo cantidades enormes de oro y plata que eran arrancados por los esclavos de los socavones en los que dejaban su dignidad, su salud y su vida, resultando así el primer genocidio de la Historia.
3 ¡ España no supo ni pudo aprovechar estos ingentes recursos para su propia revolución industrial los que fueron progresivamente pirateados por Gran Bretaña perfilada ya como la potencia imperial de la época. Esta acumulación originaria contribuyó al nacimiento del capitalismo y explica por qué el diferente desarrollo entre el Norte rico y el Sur pobre.
4 ¡ El Virreinato del Río de la Plata fue escenario de los intentos ingleses de penetración y dominio mediante la diplomacia y también la violencia (invasiones de 1806 y 1807), con la complicidad de los cipayos vernáculos. Entre la gesta libertaria de San Martín y Artigas por un lado, Bolívar y Sucre, por el otro, todos en el sueño de la Patria Grande y la afirmación de un vicepresidente argentino (Julio A.Roca) que ¦desde el punto de vista econ¢mico nuestro pa¡s es parte integrante del imperio brit nico¡, se tiende la dial’ctica opresores-oprimidos. Es que tras la conquista espa_ola los pa¡ses latinoamericanos mantuvieron siempre relaciones m s intensas con las potencias hegem¢nicas del mundo occidental que entre s¡.
5 ¾ M s cerca de nuestros tiempos los nombres de Mart¡, Sandino, Zapata, el ¡Che¡ Guevara, entre muchos, dicen de la vigencia de esta lucha por la liberaci¢n nacional y popular.
6 ¾ A partir de la Segunda Guerra Mundial los Estados Unidos completaron el desplazamiento de Gran Breta_a como potencia hegem¢nica. Am’rica Latina pas¢ a ser el patio trasero ubicado al sur del R¡o Grande y la pol¡tica del garrote (¡big stick¡) fue metodolog¡a de uso.
7 ¾ Durante los a_os sesenta la llamada ¡generaci¢n perdida¡ o tambi’n ¡manoseada¡ protagoniz¢ la ¡primavera de los pueblos¡, cultivando su utop¡a al ritmo de la Revoluci¢n cubana, la Teolog¡a de la Liberaci¢n, la Revoluci¢n nicarag_ense (si bien cronol¢gicamente m s tarde pero ya esperada), las luchas en Am’rica Central y el Caribe, la resistencia peronista, etc.
8 – La ¡doctrina de la seguridad nacional¡ impuesta desde la ¡Escuela de las Am’ricas¡ (verdadera escuela de dictadores) que funcion¢ en el Canal de Panam , impuso durante la d’cada de los setenta el terror y el exterminio como raz¢n de Estado e hizo sucumbir la vida bajo los ¡a_os de plomo¡, consecuencia del terrorismo de Estado y no de la hipocres¡a presentada como ¡teor¡a de los dos demonios¡.
9 ¾ Al t’rmino de este per¡odo los militares se replegaron torpe y resentidamente .Esto y no el aplastante triunfo liberador de las mayor¡as populares condicion¢ la atm¢sfera pol¡tica de los a_os ochenta con las d’biles ¡democracias emergentes de mercado¡.
10 ¾ As¡ llegamos al actual per¡odo de la globalizaci¢n neoliberal (que es en esencia el mismo imperialismo capitalista de siempre): incremento del flujo financiero que desequilibra la ecuaci¢n econom¡a real/econom¡a virtual, trasnacionalizaci¢n del capital y limitaci¢n de la capacidad del Estado nacional para regular la econom¡a.
11 ¾ Es que el proyecto secular de dominaci¢n en Am’rica Latina es dial’ctico: los pa¡ses ricos necesitan para su proyecto pa¡ses pobres. El guardi n de esta gesti¢n es el Fondo Monetario Internacional (testaferro del Tesoro de los Estados Unidos). Preocupados porque los pa¡ses generen fondos para pagar la deuda externa, culpa a las deficiencias de le gesti¢n de gobierno la ¡desmoralizaci¢n¡ y falta de confianza del mercado.
12 ¾ En el a_o 2001 la Argentina tendr que pagar 11.144 millones de d¢lares por los intereses de la deuda externa (35 millones de d¢lares por d¡a). Esta cifra equivale al 22% del total de gastos y supera en un 80% el dinero destinado para salud, cultura y educaci¢n en conjunto. Los intereses de la deuda es el rubro del presupuesto nacional que m s crece. En cinco a_os aument¢ casi el 100%. Segon datos del mismo Fondo Monetario Internacional estas cifras colocan a la Argentina en el tercer lugar de las naciones m s endeudadas del mundo: el 52,4% del ingreso nacional se destina a la deuda externa (que a septiembre de 2000 segon cifras oficiales alcanza a 144.452 millones de d¢lares) siendo superada solamente por Indonesia (93,8%) y Filipinas (78,5%).
13 ¾ Se trata de una ¡situaci¢n-l¡mite¡ ante la que se presenta el ¡in’dito viable¡ (Paulo Freire): ¡qu’ se puede hacer hoy para que ma_ana se pueda hacer lo que no se puede hacer hoy¡. Al cansancio existencial de los pueblos oprimidos sigue el riesgo de la anestesia hist¢rica. Pero ¡las transformaciones sociales se hacen en la coincidencia de la voluntad popular, una dirigencia locida y el momento hist¢rico preciso¡.
14 ¾ Las pol¡ticas globales de ajuste y cambio estructural inspiradas en las doctrinas neoliberales no constituyen una tesis a la que pueda oponerse una ant¡tesis para crear una s¡ntesis superadora de ambas. Son a-dial’cticas.
15 ¾ La alternativa a la globalizaci¢n neoliberal es retomar la utop¡a de la justicia social. Con valent¡a, inteligencia y convicci¢n, en lo inmediato y como principio y sin que esto excluya otras opciones, hay que desencadenar una aut’ntica ¡guerra de ideas¡, tomando como base la ¡Declaraci¢n Universal de los Derechos Humanos¡ proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948 y que, a partir de 1994, tiene rango constitucional en nuestro pa¡s. Debe manifestarse como un trabajo de propaganda y esclarecimiento, de concientizaci¢n y conmoci¢n de la opini¢n poblica, entendiendo que, as¡ como salud no es s¢lo ausencia de enfermedad, democracia no es s¢lo ausencia de dictadura.
16 ¾ ¡La fuerza del r’gimen actual, de envergadura mundial, se debe a que se ejerce de manera an¢nima, imperceptible y por ello es intocable y coercitivo. Para liberarnos de ‘l lo primero es hacerlo aparecer¡ (V.Forrester).
17 ¾ El pensamiento libre es peligroso: no se deja confundir por visiones parciales de la realidad sino que busca nexos que conectan los distintos problemas entre s¡. Descubre que la pobreza no es algo fatal e inexorable sino el resultado de un orden social injusto y que la primera violencia es que los seres humanos, en tanto que seres hist¢ricos e insertos en un movimiento de bosqueda con otros seres humanos, tengan prohibido ser los protagonistas de su propio movimiento.
18 ¾ ¡El futuro no es algo dado…cuanto m s crece la poblaci¢n m s posibilidades hay de elecciones individuales¡ (Ilya Prigogine). En esta ‘poca globalizada y de la tecnolog¡a de la informaci¢n, ¡el comportamiento de los individuos ser el factor clave que determinar la evoluci¢n de toda la especie humana. As¡ como en la naturaleza una part¡cula puede modificar la organizaci¢n macrosc¢pica, el papel social de los individuos es m s importante que nunca¡.
19 ¾ Quiz s estemos viviendo no el final de la historia ni de los grandes argumentos; quiz s sea ‘ste, por el contrario, un tiempo inaugural. ¡Un momento hist¢rico as¡ permite crear la suficiente energ¡a social para el cambio. Lo que se necesita es darle permiso para que esto suceda¡ (Chato Peredo).
20 ¾ El peronismo, con todas sus deformidades coyunturales y contradicciones intr¡nsecas, aparece actualmente como la mejor conciencia pol¡tica del pueblo argentino. A falta de un real ascenso revolucionario es desde ah¡ que hay que trabajar en procura de refundar el socialismo: identidad nacional, compromiso con la Patria Grande Latinoamericana, humanismo, justicia, trabajo, seguridad, salud, ¡democracia social de participaci¢n plena¡, comunidad organizada para la felicidad, libertad e igualdad de oportunidad para todos, son algunos de sus fundamentos.
Juan Alberto Etcheverry
