La Guardia Civil ha logrado impedir una estafa superior a los 2,2 millones de euros mediante el bloqueo preventivo de seis transferencias fraudulentas dirigidas a cuentas bancarias en el extranjero. La actuación fue posible gracias a la presentación de una denuncia telemática y a la intervención inmediata de la Cibercomandancia, en el marco de la operación “Cibermot”.
Los hechos se iniciaron cuando el responsable de una empresa con sede en Madrid detectó movimientos no autorizados en sus cuentas bancarias y procedió a interponer una denuncia a través de la sede electrónica del instituto armado. El origen del fraude se encuentra en un mensaje SMS recibido por la directora financiera de la compañía, en el que los estafadores suplantaban la identidad de su entidad bancaria.
En ese mensaje se alertaba de un supuesto cargo de 4.900 euros procedente de una empresa de Hong Kong y se instaba a actuar con urgencia para anular la operación en caso de no reconocerla. El texto incluía un enlace que dirigía a una página web que reproducía de forma convincente la apariencia del servicio de banca online de la entidad.
La directora financiera «introdujo las claves de acceso y de firma de operaciones en esa página fraudulenta», lo que permitió a los delincuentes obtener las credenciales necesarias para operar con las cuentas de la empresa. A partir de ese momento, y sin que la víctima lo advirtiera hasta el día siguiente, se ordenaron seis transferencias por importes comprendidos entre los 250.000 y los 500.000 euros hacia cuentas situadas en distintos países.
La investigación, iniciada de forma inmediata tras la denuncia, permitió a la Cibercomandancia analizar el modus operandi y seguir la trazabilidad de los fondos. Los autores pretendían dispersar el dinero a través de un entramado de cuentas internacionales para dificultar su localización y recuperación. Sin embargo, la rapidez en la actuación policial posibilitó el bloqueo de todas las transferencias en menos de 24 horas desde su emisión, quedando los fondos a disposición de la empresa afectada.
Este tipo de fraude, conocido como smishing, se basa en el envío de mensajes que aparentan proceder de entidades legítimas, generalmente bancos, y que apelan a la urgencia para provocar una reacción inmediata. A través de enlaces o números de contacto fraudulentos, los ciberdelincuentes consiguen que las víctimas faciliten datos sensibles o descarguen programas maliciosos en sus dispositivos.
Ante este tipo de amenazas, la Guardia Civil insiste en la necesidad de extremar las precauciones. Recomienda desconfiar de mensajes que simulen proceder de entidades bancarias, evitar acceder a enlaces incluidos en SMS o aplicaciones de mensajería y no facilitar nunca credenciales de acceso por teléfono o internet. Asimismo, aconseja contactar siempre con las entidades a través de canales oficiales y denunciar de inmediato cualquier actividad sospechosa.
La Guardia Civil subraya que la denuncia telemática resultó determinante para el éxito de la operación. Tras recibirla, los agentes verificaron los hechos y solicitaron de forma urgente el bloqueo de las operaciones a la entidad bancaria implicada, que colaboró paralizando cualquier movimiento relacionado con los cargos indebidos y aportando información clave para la investigación.
Las pesquisas continúan abiertas con el objetivo de identificar a los titulares de las cuentas receptoras y esclarecer la posible responsabilidad penal de los implicados.
Para evitar estos fraudes, la Guardia Civil recomienda:
– Desconfiar de SMS de supuestas entidades bancarias y nunca hacer click sobre los enlaces que pudieran incluir.
– Desconfiar de cualquier solicitud por mensaje o llamada telefónica que requieran actuaciones urgentes o inmediatas.
– En caso de querer contactar con las entidades bancarias hacerlos a los de contacto teléfonos oficiales, nunca usar los que figuran en el mensaje recibido.
– Nunca facilitar por teléfono ni por mensaje de texto o de cualquier aplicación las claves de acceso a la banca online ni de tarjetas.
– Denunciar inmediatamente el hecho delictivo, bien a través de la sede electrónica o bien en una dependencia de la Guardia Civil o de otras policías.
La creación de la Cibercomandancia refuerza precisamente esta capacidad de respuesta en el ámbito digital, ofreciendo atención permanente a la ciudadanía y permitiendo la tramitación telemática de denuncias relacionadas con fraudes informáticos, entre otros delitos.
Artículo redactado con asistencia de IA (Ref. APA: OpenAI. (2026). ChatGPT (versión 5.3, 11 de abril). OpenAI).
