Rouco a perdido perdón por las salvajadas de los bautizados de uno y otro bando en la guerra civil, La Iglesia, incluso antes y durante la guerra civil española fue víctima sobre todo en la zona republicana. Como señala Santiago Martín en un medio de comunicación, Bernanos estaba en Mallorca cuando estalló la Guerra Civil.. Fruto de sus experiencias de la violencia del bando nacional escribió la novela: ½Los grandes cementerios bajo la luna+. Todos sabemos de las barabaridades con Franco se cometieron durante la guerra y despues continuaron, y esto a pesar de llamarse cristianos.
En el bando republicano, a muchos miembros de la Iglesia se les persiguión con saña, crueldad, torturas, terribles sufrimientos, asesinatos. No solo a clérigos, sino también a católicos practicantes, los «beatos», adolescentes, niños por simple hecho de ir a misa. Mas de seis mil sacerdotes y religiosos entre ellos, más muchos otros a los que se les dió el «paseillo» y no figuan como tales, pero que los supervivientes los recuerdan, y me han llegado casos concretos relatados por testigos.
A pesar de esa condici¢n de v¡ctima, la Iglesia espa_ola no ha desde_ado pedir perd¢n. Lo ha hecho el cardenal Rouco recientemente, en nombre de todos los bautizados de uno u otro bando que usaron la violencia. A pesar de ser v¡ctima, la jerarqu¡a se ha presentado como culpable.
Pues bien, ni siquiera eso les ha bastado. Hac¡a tiempo que no atacaban tan duramente a la jerarqu¡a, en especial al presidente del episcopado. Precisamente por eso, hay que felicitar al cardenal Rouco por su valor al negarse a condenar a uno de los bandos en conflicto, aun a sabiendas de que iba a ser maltratado. Son ellos, los que reaccionaron violentamente contra la Iglesia, los que se hacen herederos de los que anta_o quemaron y mataron. Ante ellos hay que hacer como hicieron los m rtires, como hizo Jesos: öPerd¢nales, Se_or, que no saben lo que hacen+.
Jos’ G. Gonz lez S nchez
