«Lo que naturaleza no da, Salamanca no presta». El Colegio Mulhacén este curso cumple veinticinco años de existencia. Felicidades y que cumplan muchuchos más. Esta institución granadina nació como una iniciativa social, de unos emprendedores y tratan de dar una educación con unas características propias, que se ver que han arraigado en Granada, pese a la tremenda discriminación que sufre, que hace que los padres no reciban ayudas estatales, dada la fobia de algunos a lo que no pueden pastorear.
Esto hace que tenga más mérito el que existan iniciativas educativas, como estas, malditas para los enemigos de la libertad de pensamiento. Los «progres» les niegan las ayudas económicas a los padres si llevan a los hijos a este centro, mientras ellos engrasan sus cuentas corrientes con las pagas de los consejos de administración de las empresas públicas o semipúblicas, a veces más de cuatrocientas cincuenta mil pesetas al mes.
Ello obliga instituciones de este tipo a innovar y ser vanguardia en educaci¢n. Tal vez la m s interesante sea lo referente a la inteligencia emocional que incluyen en la educaci¢n de sus alumnos. El director Europeo de Gesti¢n por competencias de Hay Group, Juan Carlos Cubeiro, ha se_alado que, una persona emocionalmente inteligente, hace tres veces mejor que el promedio. Esta diferencia se va acentuando conforme la tecnolog¡a se hace m s presente en lo cotidiano. En este sentido considera que todos los sistemas educativos «est n caducos», algo que ya ha empezado a plantearse en el Reino Unido. Precisamente por ello, se persigue que los alumnos sean cada vez m s maduros y m s conscientes de s¡ mismos y que en el futuro sean capaces de trabajar en equipo. L stima que estas iniciativas no las facilite para todos las autoridades educativas, de rancia ideolog¡a.
Mar¡a A. Gonz lez Jim’nez
COLEGIO MULHACEN : INTELIGENCIA EMOCIONAL
222
anterior
