El régimen fujimorista está empleando métodos brutales y abominables para exterminar a los prisioneros de guerra recluidos en diversas prisiones del país. Las medidas criminales son aplicadas principalmente contra los prisioneros sindicados como dirigentes del Partido Comunista del Perú (PCP), y todos aquellos que se mantienen firmes con la dirección partidaria y que rechazan la patraña fujimorista denominada ½acuerdo de paz+. A consecuencia de los planes criminales que viene ejecutando el gobierno, cerca de 10 mil prisioneros se encuentran en peligro inminente de ser exterminados masivamente.
Son diversos los métodos de exterminio que está empleando el gobierno en los campos de concentración, ubicados en Lima, Puno, Cusco, Huancayo, Piura y otros lugares. El sistema carcelario implementado por el fujimorismo está planificado bajo el objetivo de liquidar lentamente a los detenidos. Los prisioneros son encerrados en celdas bajo tierra, inundadas de agua y ratas. Se les niega una adecuada alimentaci¢n. Se les prohibe visitas de familiares y el ingreso de medicamentos. Se les deja que mueran de tuberculosis y otras enfermedades (m s del 50% de los prisioneros de guerra est n afectados por el bacilo de Koch). Los presos solo tienen permitido 30 minutos durante cada 24 horas, para salir al patio, el resto del d¡a permanecen en espacios de 2 X 2 metros cuadrados. No tienen derecho a defensa legal, y menos a la visita de algon organismo dedicado a socorrer a los detenidos.
Parte de los planes criminales contra los prisioneros es la represi¢n, persecuci¢n, encarcelamiento, secuestro y desaparici¢n de los familiares de los detenidos acusados de subversi¢n. Hay decenas de hermanas, hermanos, madres y padres de prisioneros que est n en las c rceles acusados de öterrorismo. La represi¢n tambi’n alcanza a los abogados de los prisioneros. Son varios los defensores legales que han sido asesinados, secuestrados y que se encuentran presos a consecuencia de la pol¡tica antisubversiva del r’gimen.
TRANSFUSIONES DE SANGRE CON SIDA
De todos estos m’todos de exterminio, el m s brutal, es el que se refiere, a la utilizaci¢n del virus del Sida, para acabar con la vida de los prisioneros de guerra. Para este objetivo diab¢lico, el gobierno contar¡a con un laboratorio clandestino, donde son conducidos los prisioneros para que se les inyecte mediante transfusiones sangu¡neas el mortal virus del Sida. El siniestro laboratorio es manejado por el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) a cargo de Vladimiro Montesinos, asesor personal de Fujimori, y del general Nicol s Hermosa R¡os jefe de las Fuerzas Armadas.
Acusar al r’gimen peruano de utilizar el virus del Sida como siniestra arma de exterminio, podr¡a parecer una exageraci¢n, pero no es as¡. Aqu¡ presentamos lo ocurrido con Jorge Olivares del Carpio, cuyo caso prueba que la tiran¡a fujimorista ha ido bastante lejos en sus planes para acabar f¡sicamente con los combatientes de la guerrilla mao¡sta que caen en sus manos.
EL CASO OLIVARES DEL CARPIO
Jorge Olivares del Carpio, fue capturado en la ciudad de Huancayo el 22 de marzo del a_o pasado. En el mismo operativo policial apresaron a Margie Clavo Peralta, su esposa con quien tiene una hija de dos a_os. Margie Clavo es considerada uno de los dirigentes hist¢ricos del PCP, la polic¡a la ha presentado como la önomero 2 de Sendero Luminoso+. De Jorge Olivares se ha dicho que öera mando regional+ encargado de reorganizar las fuerzas guerrilleras de la zona centro del pa¡s.
FIRMES CON LA LUCHA ARMADA
Ambos prisioneros, al momento de ser presentados a los medios de comunicaci¢n declararon vigorosamente su fidelidad a la revoluci¢n, al PCP y llamaron a continuar la guerra popular. Rechazaron poblicamente el öacuerdo de paz+. Despu’s de permanecer algunas semanas en la dependencia de la Dincote, pasaron a poder de las fuerzas armadas y condenados a cadena perpetua por ötraici¢n a la patria+. Hasta aqu¡, ni el gobierno ni ningon medio de comunicaci¢n, habl¢ que Jorge Olivares estaba contagiado de Sida.
Despu’s de la condena perpetua, Margie Clavo fue encerrada en una celda bajo tierra en la base naval del Callao. Jorge Olivares fue secuestrado y encerrado clandestinamente por el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Sus padres y sus abogados lo buscaron infructuosamente durante meses sin tener noticias de ‘l.
Setiembre 1995. TV y patra_a.
En setiembre de 1995, es decir un poco m s de 6 meses de la captura, Jorge Olivares, Margie Clavo Peralta y otro prisioneros fueron mostrados por la televisi¢n peruana gritando consignas contra la guerra popular , y saludando las bondades del öacuerdo de paz+. El video sobre el öarrepentimiento+ de estos dos prisioneros lo hab¡a entregado el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) a los canales de televisi¢n.
En el video, profusamente difundido en el medio peruano, tanto Margie Clavo como Jorge Olivares, condenaban al ötraidor Feliciano+, y convocaban a seguir las ödirectivas del presidente Gonzalo para concretizar el fin de la guerra+. Tampoco aqu¡, se dijo algo sobre el Sida de Jorge Olivares.
Reci’n, a trav’s de la informaci¢n televisiva, el se_or Federico Olivares se enter¢ que Jorge se encontraba en la prisi¢n de Puno. Pens¢ que despu’s del öarrepentimiento+ de su hijo no habr¡a problemas para entrevistarse con ‘l. öAl fin de cuentas lo que importa ahora es que salve su vida y que logre salir de ese infierno+, medit¢ con esperanza.
No fue f cil llegar a la prisi¢n de alta seguridad de Puno. En diferentes oportunidades hab¡a recibido la negativa de los encargados de las c rceles peruanas. Se le dijo tajantemente que s¢lo despu’s de un a_o podr¡a visitar a su hijo. Reci’n en febrero de 1996 la öley le permitir¡a+ ir al encuentro de Jorge Olivares. As¡ lo hizo y se prepar¢ para el largo viaje.
öSu hijo morir +, le dijo el carcelero.
Aparte del intenso fr¡o seco y penetrante de la puna, hab¡a que atravesar una docena de guarniciones del ej’rcito, a cuyos efectivos militares hab¡a que sobornar en cada tramo del camino. La prisi¢n est ubicada en un desolado pedazo de la regi¢n pune_a. Por fin el se_or Federico Olivares hab¡a llegado a la puerta principal de la temible prisi¢n de castigo del Estado. En la parte alta de la entrada pudo ver un cartel que dec¡a amenazante: öTienes la seguridad de entrar, pero no de salir, te aconsejamos rezar+.
öEl tiene Sida y le queda poco tiempo de vida, morir dentro de algunos meses, Ud. ya no ver nunca m s a su hijo+. Esta fue la onica y brutal informaci¢n que recibi¢ como una bofetada el padre de Jorge Olivares Carpio, cuando en febrero de este a_o, logr¢ hablar con uno de los jefes de la prisi¢n de Puno, ubicada a cerca de 4 mil metros sobre el nivel del mar.
El se_or Federico Olivares, descarta cualquier posibilidad real, de que su hijo haya sido verdaderamente contagiado de Sida antes de ser capturado por la polic¡a. El afirma que Jorge siempre goz¢ de buena salud y de mucha disciplina en su vida privada. El se_or Carpio manifiesta que ni la esposa de su hijo, Margie Clavo, ni su peque_a hija Norah, tienen el mal del Sida.
SIDA, MONTAJES Y PENA DE MUERTE
El m’todo de inyectar el virus del Sida se relaciona a los montajes que hace el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) para ömostrar+ la öcapitulaci¢n+ de los dirigentes mao¡stas. Si el supuesto dirigente es presentado, contra su voluntad, como un renegado y partidario del öacuerdo de paz+, autom ticamente ser candidato a la pena capital, en tanto de su muerte depende el secreto de la operaci¢n policial.
LOGICA FASCISTA
¨C¢mo se explica esto?. En la l¢gica criminal del gobierno esto funciona con una simpleza extrema. Mediante diversos m’todos, el prisionero de guerra ser obligado a dejarse filmar. Se manipular las im genes para que el ödirigente Senderista+ se declar’ öarrepentido+ y llame a luchar por el öacuerdo de paz+. Una vez finalizado el montaje, se entregar n copias a los canales de televisi¢n para su difusi¢n. A partir de la presentaci¢n poblica de la patra_a, el prisionero tendr los d¡as contados. Habr sido condenado a una inevitable muerte. El asesinato del prisionero es requisito indispensable para guardar el secreto del montaje fabricado por la polic¡a. Un ejemplo de como la polic¡a utiliza este sistema, es el video que muestra al presidente Gonzalo llamando a detener la guerra popular. Como se conoce, nadie que no sea la polic¡a, ha tenido acceso a la celda del Dr. Abimael Guzm n, para verificar su llamado al öacuerdo de paz+.
La muerte del prisionero, öactor principal del video+, puede ser inmediata o no. Esto depende de los c lculos que hace el gobierno sobre las posibles repercusiones y esc ndalo que puede suscitar una muerte violenta de la v¡ctima. Es aqu¡, donde talv’s, ingresa el ingrediente Sida. Inyectar sangre con Sida al preso, y decir que ‘ste tiene öpoco tiempo de vida, le otorga la cobertura al gobierno, no solamente para ömatar legalmente+ al prisionero, sino tambi’n para ocultarlo y mantenerlo en completo aislamiento.
El caso de Jorge Olivares del Carpio muestra dram ticamente los m’todos diab¢licos y sanguinarios que usa el gobierno para aplicar sus planes contrainsurgentes. Es esta la manera que el gobierno ögana la guerra contra Sendero Luminoso+. Olivares, despu’s de haber sido v¡ctima de la patra_a perversa del gobierno, fue encerrado en una c rcel clandestina. Ah¡ no tuvo la m¡nima relaci¢n con el mundo exterior. Qued¢ completamente aislado y a merced de los siniestros polic¡as. Ahora, se anuncia que pronto morir a consecuencia del Sida.
Con Jorge Olivares se muestra que hay dos tipos de öarrepentidos+. Unos, son aquellos que cobardemente se han pasado a trabajar con la polic¡a del Estado peruano y que felices muestran sus caras a la televisi¢n. Estos se venden por un plato de lentejas. Reciben los escupitajos de sus carceleros. Otros, son aquellos que heroicamente resisten los brutales m’todos del gobierno con el fin de doblegarlos. Ellos prefieren morir ante de rendirse y servir a las fuerzas reaccionarias del Pero.
