Al borde de la medianoche del último domingo, aún en diversas ciudades del país, incluida la capital peruana, la policía se enfrentaba a numeroso grupos de jóvenes que protestaban por la realización de la segunda vuelta electora. Vuelta electoral a la que la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos, OEA, ha calificado como un proceso lejos de ser «justo y libre.»
A las 10 de la noche, hora peruana, en Lima, Alejandro Toledo, de la agrupación Perú Posible y contendor del Presidente candidato, Alberto Fujimori, terminó su mensaje pronunciado antes más de 50 mil personas reunidas en la plaza San Martín, a escasas cuadras de la sede del Gobierno central.
En su mensaje. Toledo llamó al pueblo peruano a iniciar la «tercera vuelta por el rescate de la democracia», a través de una «marcha nacional por la democracia» contra lo que llamó la dictadura de Fujimori, al que responsabilizó de todo lo que pase en el país. Dijo que la segunda vuelta era ileg¡tima, pues no representaba la voluntad del pueblo. Tambi’n denunci¢ la represi¢n de las manifestaciones populares que durante toda la jornada electoral se produjeron en las principales ciudades del pa¡s.
Acompa_ando a Toledo estaban en el estrado casi todos los candidatos presidenciales que participaron en la primera vuelta, adem s del ex presidente, el general retirado del Ej’rcito Francisco Morales Bermodez Ceruti, quien llam¢ a organizar una coordinadora nacional para la resistencia democr tica y pac¡fica, mientras miles de j¢venes coreaban: «si no hay democracia habr revoluci¢n».
A la hora que conclu¡a el mitin de Toledo en Lima, en Huancayo, todo el cuerpo policial de la ciudad de Huancayo, con apoyo de tropas del ej’rcito, retomaron el centro de esa ciudad andina, de la que se hab¡an posesionado cerca de 30 mil manifestantes. Un grupo de manifestantes fue abaleado desde el local de la empresa espa_ola Telef¢nica -que maneja el monopolio de telefon¡a fija-, lo que motiv¢ que algunos manifestantes arremetieran contra ese local, destruyendo la primera planta, que fue saqueada e incendiada.
Tambi’n fueron atacados locales poblicos, incluido el no popular sistema de recaudaci¢n fiscal. Durante cuatro horas los miles de huanca¡nos tuvieron en sus manos el centro de la ciudad de 250 mil habitantes. S¢lo cuando intervinieron tanquetas del ej’rcito, la polic¡a pudo hacer retroceder a los manifestantes. Hubo un centenar de detenidos que pasaron a poder de Seguridad de Estado, entre ellos varios menores de edad, segon despachos de prensa.
Fuertes enfrentamientos tambi’n se dieron en la sure_a ciudad de Arequipa, la segunda en importancia del pa¡s. Desde horas de la tarde, la polic¡a bloque¢ los acceso a la plaza Mayor, pese a que segon la ley electoral, a partir de las cuatro de la tarde, hora de concluidos los comicios, no hab¡a ningon impedimento para manifestarse. Eso motiv¢ el enfrentamiento de los partidarios de Toledo con la polic¡a por m s de cuatro horas.
En la hist¢rica Cusco, los uniformados arremetieron contra miles de ciudadanos que se hab¡an reunido en su plaza, tras un confuso incidente en el que alguno de los manifestantes intent¢ tomar la bandera nacional que estaba izada en un m stil de ese lugar. El ataque de los uniformados, provoc¢ una reacci¢n de los cusque_os por m s de dos horas. En el puerto norte_o de Chimbote, lugar en el que se cri¢ Toledo, la polic¡a impidi¢ el ingreso a la plaza principal, desencaden ndose una serie de choques con los espont neos manifestantes hasta cerca de la medianoche.
En medio de las grescas, algunos grupos destrozaron las vidrieras de algunos locales bancarios y la empresa de tel’fonos. En la ciudad amaz¢nica de Iquitos, 10 mil manifestantes reunidos en la plaza 28 de julio fueron atacados con gases lacrim¢genos y vomitivos por parte de elementos de la Polic¡a Nacional.
A las 11 de la noche, la Oficina de Procesos Electorales, ONPE, dio a conocer resultados de las m s cuestionadas elecciones presidenciales en la historia peruana. De acuerdo al ente electoral, al 50,86% de las actas computadas, los resultados eran los siguientes: Pero 2000, del Presidente Fujimori, con 3, 996, 007 votos; Pero Posible de Toledo -pese a su abstenci¢n- contaba con 997.005 votos. Se contabilizaban 52. 945 votos en blanco y un mill¢n 956,008 votos nulos. La ausencia de votantes llegaba casi a 17%. Es de notar que Toledo y la oposici¢n hab¡an llamado a no concurrir a votar o a anular las papeletas.
En todo este cuadro del domingo 28, salvo la aparici¢n temprana de Fujimori para acudir a votar, los voceros oficialista guardaron silencio y el mismo candidato presidente no concurri¢ a una fiesta al aire libre preparada por su aparato partidario en un barrio popular. Resultaba parad¢jico, segon diversos comentaristas, que el ganador de las elecciones terminara en silencio, mientras el «derrotado» celebrara un mitin ante 80 mil personas -de acuerdo a c lculos de una estaci¢n televisiva- y sus partidarios se movilizaran por todo el pa¡s. (Pe/QR/Ppg-Ppo-Po/Ppe-Ppc-Vi/pt).
Milenia Radio
EL VENCEDOR CALLA; EL DERROTADO DA UN MITIN
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