En sexualidad no basta la información técnica, somos humanos y se deben atender las esferas de los sentimientos y el espíritu. Quienes castran alguna de esas parcelas pagan las consecuencias. Según el Departamento de Defensa de los EE.UU., el ejército estadounidense es el que tiene mayor índice de enfermedades de transmisión sexual (ETS) de los países desarrollados. La cuestión les preocupa especialmente porque las ETS son cada vez más virulentas y resistentes a los fármacos y, además, provocan lesiones que facilitan el contagio del sida. Por eso, van a poner más accesibles a los soldados los condones. Pero no esperan demasiado de esta medida porque, según Bill Calbert, presidente del Comité de Prevención de ETS, del Departamento de Defensa de los EE.UU, sus soldados saben perfectamente cómo se transmite el sida y, sin embargo, sólo el 42% de los encuestados utilizaron el condón en el último contacto sexual: «Parece haber una clara desconexión entre lo que saben y lo que hacen», añadió Calbert, quien explic¢ que el programa de ayuda que van a poner en marcha incluye tambi’n orientaci¢n sobre abstinencia y relaciones mon¢gamas. Ya se ve que sirven de muy poco las teor¡as cuando fallan los valores. ¨Seguiremos nosotros incitando a nuestros j¢venes a la promiscuidad con esos programas de «educaci¢n» sexual que se limitan a promover un sexo «seguro y sin riesgos» y no estimulan la afectividad de los j¢venes hacia el autodominio y el amor comprometido?
Jos’ G. Gonz lez S nchez
