Sintel, la empresa fabricante de redes, presentará, probablemente el jueves 8, la suspensión de pagos. 4.500 empleados no cobran desde hace tres meses, aunque el consejero delegado, José Antonio Casanovas, resulta que sí ha cobrado. íQué le vamos a hacer!
La historia es larga. Sintel es un fabricante de equipos de telecomunicaciones. Era propiedad de Telefónica, que lo vendió al grupo Mas Canosa, ya saben, los de la Fundación Cubano Americana, por 4.500 millones de pesetas. De entrada no pagaron un duro, pero se quedaron con el 13%. Hay todo un conjunto de pequeños accionistas, entre los que se cuentan Crédito y Docks (que posee el 20% y que ha denunciado al equipo ejecutivo) y algún otro, que han comprado acciones con dinero de la propia compañía.
La situación llegó a tal extremo que Telefónica se niega a pagar 8.000 millones de pesetas que le adeuda en contratos de material. Nada más lógico: retiene el dinero que debe a Sintel para compensar el que le adeudan los socios de Sintel.
Pero los trabajadores no tienen tanta informaci¢n. As¡ que, cabreados con la situaci¢n, se han echado a la calle y han centrado en Telef¢nica sus iras. Se manifiestan ante la sede central en Gran V¡a, preparan otra manifestaci¢n ante la Junta de Terra y hasta planean el presentarse a la boda de Alberto Cortina, consejero de Telef¢nica, el pr¢ximo s bado, a la que est invitado Juan Villalonga.
Al final, como siempre, 4.500 familias pueden pagar con el paro la actuaci¢n de unos accionistas y ejecutivos que compran con el dinero de los dem s.
Contracorriente
