Mientras mejor vaya la economía de los ciudadanos, más beneficios tengan las empresas, más se mueva el dinero, más se ingresa en las arcas de Hacienda. Así el Estado dispone de más fondos para atender a sus gastos billonarios, desde educación, sanidad, infraestruzturas, etc. No comparto esa envidia de algunos que claman contra los beneficios y las ganamcias de los demás, obtenidas conforme a la ley Y mucho mejor mientras sea en la economía alejada de los «pelotazos» de épocas pasadas.
Presunción de inocencia para todos, incluso para los que ganan dinero, al igual que no se descalifica a los que no ganamos tanto, y no cuesta llegar a fin de mes. Millones de españoles han puesto sus ahorros en Telefónica y otras empresas que fueron privatizadas, y que en en los últimos cuatro años han múltimplicado su valor por tres o cinco veces, me alegro por ellos. Me resultan patéticos, y ya hasta pesados desde hace más de un año, esos À»progres» obsesionados con los Villalonga de turno. Si Villalonga el telef¢nico comete delitos, que se le aplique la ley. Estos «progres» callan interesadamente, olvidan o ignoran, que de todo lo que ganen los ejecutivos por la buena marcha de la empresa, repercute en ingresos mediante impuestos en la arcas del Estado, y en riqueza de los millones espa_oles que invirtieron, arriesgaron sus ahorros, en comprar acciones de las compa_¡as privatizadas. Tal vez estos «progres» sean m s felices con empresas poblicas ruinosas, con nomeros rojos, recibiendo los dineros de los impustos de los espa_oles para tapar agujeros, y controladas por los sindicalistas «progres», que de paso se forran, que ya conocemos muchos casos de corrupci¢n tipo Etnacar.
Mar¡a L. P’rez Suarez
