«Donde manda patrón no manda marinero». El obispo de Granada es el responsable de las almas de u diócesis, gracias a su acción pastoral alcanzarán la salvación eterna muchos de los fieles. Es el responsable de los contenidos de la enseñanza de la religión católica en colegios y facultades de Teología.
El Catecismo de la Iglesia dice: Se entiende por iglesia particular, que es la diócesis, una comunidad de fieles cristianos en comunión en la fe y los sacramentos con su obispo ordenado en la sucesión apostólica. Estas iglesias particulares están «formadas a imagen de la Iglesia Universal». En ellas y a partir de ellas existe la Iglesia católica, una y única».
He sido testigo de hechos lamentables donde se manifiesta felonía hacia la persona del arzobispo de Granada y falta de rigor, chapuza, frivolidad, inconsistencia y contradicciones en los contenidos de la asignatura de religión que se imparte en los colegios e institutos. No se extrañen que muchas familias pidamos para nuestros hijos unas clases de m s calidad en contenidos. Me importan un bledo que este profesor de religi¢n presuma de «progre» frente al «conservador» arzobispo, aunque deba recordarles que ser «progre o conservador son dos maneras de ser imb’ciles», parafraseando a Ortega. De todos modos es pat’tico y grave que haya algunos profesores de religi¢n nombrados por el obispo que lo descalifiquen, que estos sujetos dan la impresi¢n de ser unos pillos que han logrado enga_ar al arzobispo y enga_ar a las familias.
Tambi’n recibe improperios el arzobispo si trata de cumplir con otra de sus obligaciones. Si el arzobispo de Granada se interesa por la buena marcha de los contenidos de la facultad de Teolog¡a, determinados sectores le respondan con descalificaciones. Es como si ciertos cl’rigos considerasen el puesto otorgado como un cortijo de su propiedad, desde el que se puede «pontificar» contra el obispo, la doctrina de la Iglesia, con gran altaner¡a y soberbia, poco evang’licas.
Entiendo que hay que ser serios, que no se puede estar en misa y repicando. Si a uno le conf¡an la misi¢n de ense_ar en clave cat¢lica, debe hacerlo, pero no dar gato por liebre. Si lo controlan debe entender que en cualquier buena empresa siempre existe un departamento de control, y que los afectados no pretendan ser como el arzobispo, que sean m s humildes. Que «cuando seas padre comer s huevos».
Mar¡a A. Gonz lez Jim’nez
Granada
