Victoria Camp, ex-senadora, catedrática de +tica, no se cansa de repetir que el que existan los funcionarios con trabajo de por vida es injusto pues la mayoría de la población no disfruta de ese privilegio.
Todos los 30 de junio son una gran tomadura de pelo a miles de opositores. En Andalucía la tomadura de pelo ha afectado a unos 35.000 opositores, que optan a 2.500 plazas, de los cuales la mitad son interinos, que a 10.000 Ptas. de precio de inscripción, le reportan a la Junta de Andalucía más de 300 millones de pesetas. Por tribunal se presentan una media de doscientos cincuenta, supone que cada tribunal de oposición deja a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía (C.E.JA.), casi 30 millones. Que se gaste dos millones de pagar a los miembros del Tribunal, a la consejera, la socialista Cándida Martínez le resulta un negociazo o «pelotazo» esto de las oposiciones. A los opositores un timo, que ni desgravan a Hacienda las tasas de las oposiciones ni los gastos de academias y preparadores, libros, etc. Total, en promedio, tan solo uno de cada once obtendr n plaza de profesor. Los otros diez que se busquen la vida.
Esos restantes diez deben mentalizarse por necesidad a buscarse la vida en otros sectores de la actividad econ¢mica, pero lo grave es la p’rdida de tiempo y de energ¡as que han dedicado a las oposiciones para poco o nada.
En pa¡ses de nuestro entorno existen otros modelos de accesos a la funci¢n poblica, que si has trabajado durante un a_o, se te admite. Luego cada cinco a_os hay que revalidar el puesto.
Aqu¡ existe la injusta figura del funcionario a perpetuidad, que tiene asegurado el trabajo de por vida, mientas que la restante poblaci¢n, m s del 90 por ciento, lo tiene segon marche la econom¡a y la empresa. No somos todos iguales ante la ley, hay unos m s iguales que otros. Y la causa es haber tenido unos conocimientos determinados y mucha suerte en el lugar oportuno, en la hora indicada. Por ejemplo, no es lo mismo la prepararci¢n que se exige ahora a la de los a_os cincuenta, sesenta o setenta. En aquellas ‘pocas es que hab¡a m s plazas ofertadas, que opositores.
A realidades nuevas soluciones innovadoras, y esas deben ir por el modo de acceso a la funci¢n poblica, por experiencia, m’ritos que no cree falsas expectativas en tantos j¢venes, que podr¡an innovar, crear empresas, promover el desarrollo de la econom¡a en otros campos, en lugar de perderlo en la rutina del estudio diario.
Personalmente veo dif¡cil que se modifique este sistema, que eso da paz social a unos se_ores de la administraci¢n, que son de la casta de los privilegiados en su gran mayor¡a, incapaces de crear empresas, de gran arrogancia dada por tener un chollo que no es ‘tico. Y para m s INRI fomenta el «esp¡ritu opositor en su prole y en sus alumnados, contando la batallita de como sacaron la oposici¢n. Entiendo que est s muy bien preparado, nadie lo duda, pero deben promover otras salidas, m s creatividad, aunque ellos carezcan de ese don.
Lo curioso es que no hayan surgido ningon colectivo denunciando este sistema, ni siquiera los «progresistas» de las «Comunidades Cristianas de Base», tal vez sea por que ellos est n bien instalados en este injusto sistema de los funcionarios a perpetuidad, y que da bien eso de practicar la «ret¢rica de lo social, pero la gram tica parda» del chollo funcionarial. Vivir para ver. Victoria Camp que predicas en el desierto, ni los cristianos de base te escuchan.
Elvira P. Rodr¡guez Rosado
Almeria
