Discurren apurados con aire solemne. Miran con benevolencia como administradores de avemarias y sinecuras. Pontifican sobre la moral de los transfugas y olean y sacramentan comicios fraudulentos. Sus miembros, con terno y traje o uniforme se cuentan por miles y los hay de dos categorias: activos y pasivos. Ningun esquema sociologico serio les ha dedicado el estudio que tanto merecen y que llenaria el vacio intelectual de su exegesis. En el Peru ha nacido una nueva clase social: la taradocracia!
Los miembros activos han desplegado sus garras en todas las esferas de vida publica e institucional del pais. Asi por ejemplo como el Poder Judicial no puede dejar de molestar a Heriberto Benitez, se vale de un pretexto para convertirlo en un semi-ciudadano inhabil de ejercer sus derechos polticos. La magia de Jose Merlin Portillo y su ONPE, privaron a Benitez de la curul legislativa, un juzgado quiere volverlo zombie. Que desfachatez!
Las comisiones parlamentarias investigan a los denunciantes y los oficialistas acusados de falsificar millon y medio de firmas no saben nada, nunca participaron de estos despropositos, son blancas palomas objeto de maleficas patra_as de sus adversarios. El viejo dicho congresal que propone la irresolucion per secula seculorum de cualquier problema con una comision encuentra solido fundamento en los dias actuales.
La taradocracia es numerosa en cantidad y reconoce tambien miembros pasivos. Por ejemplo, gran parte de los se_orones intelectuales puntualizan sus analisis y profecias. Hasta ahora ninguno ha cruzado el Rubicon social que significa alternativas concretas, partidarias, ideologicas. Las masas se combaten con las masa dijo Rafael Belaunde en 1946 y los clubes politicos se solazan en el consuelo de sus pocas y escasas curules.
Los payasos pseudo ideologos tambien son ilustres miembros de la taradocracia. Para ellos el destino peruano pasa por sus personas y propuestas. Pocas semanas atras un legislador estridente «anuncio» su idea de declarar la vacancia presidencial. Como si tuviera la sarten por el mango, como si fuera el personaje providencial que la patria necesita. Despues ha reculado porque la realidad es mas dura que su onanismo megalomano. Otro, que siempre apela a los ancianos, me «contesta» a un articulo y «me invita» a sus oficinas! Para que? Al estilo de los viejos politicos este individuo cree aun en las practicas de la butifarra con licor!
La taradocracia tiene derecho a existir. Nadie lo niega, a lo que no tiene, de ninguna manera, posibilidad es a seguir disponiendo de la vida de los peruanos que estan aherrojados a sus episodicos mandatos legales e ilegales. El Peru no puede ser pasto de fieras que se pelean como si fuera coto de caza privado un pais con 25 millones de habitantes. La mediocridad de sus ideas es tal que hoy la presidenta del Congreso justifica los cambios de camiseta politica de los recien electos. Fujimori hace lo propio y el espectaculo no puede ser mas grosero al interior y al exterior!
Vargas Llosa ha denunciado que el oficial de la orden de Malta, Trazegnies, exigio que la nueva mision de la OEA no contase con ninguno de los que estuvieron en Peru con el embajador Eduardo Stein. Entonces, me figuro a los gringuitos mirando como se pelean unos emplumados porque son incapaces de vivir en democracia y si el jefe de Estado sostiene que no hay mas que hacer, entonces la suerte esta echada.
Como un cancer que mina el organismo social la taradocracia roe hasta las fibras mas intimas y solo cabe preguntarse: sera cierto que no hay mal que dure cien a_os ni cuerpo que lo resista?
Herbert Mojica
Lima ( Pero )
