Los ciudadanos debemos plantearnos qué ejercito queremos. Para eso lo pagamos. No solo qué sanidad, qué educación, etc. Dice Federico Trillo, y lleva parte de razón, que las críticas a los ejércitos de España se deben a mentalidades ancladas en el pasado siglo. Lleva razón, por su visión prospectiva de lo que él quiere. Yerra al no poder percibir lo que aún queda del siglo XIX en los llamados ejércitos de España.
Piense don Federico en la estructura trinitaria de su Ministerio (Tres Ejércitos diferentes, y un sólo Ministerio). Conserva la estructura heredada del franquismo dividir por tres, para minimizar un golpe de estado contra el Régimen. La UCD mantuvo este esquema más por miedo a no molestar a los príncipes de las milicias que a la necesidad del mismo. Durante el felipismo se mantuvo pues se demostró que era eficaz el mantener a las Fuerzas Armadas triseccionadas.
La incomunicación entre los tres ejércitos, conduce a la incapacidad de colaboración en sus cometidos de Defensa, plasmada en el golpe del 23 de febrero. El onico componente de la Armada era un se_or retirado que se puso el uniforme y se present¢ como espontaneo. Miembros de la Guardia Civil, por naturaleza ¡ntima vinculada al Ej’rcito de Tierra, y del CESID, hicieron posible un golpe de Estado, calcado de la decimon¢nica aventura del General Pav¡a (Armada) y del Coronel Iglesias (Tejero).
Sin miedo ya a las intentonas golpistas, afianzada culturalmente la Democracia en nuestra naci¢n. Federico Trillo est en las ¢ptimas condiciones de hacer de su Ministerio una Instituci¢n dentro de la Constituci¢n plenamente. Para ello debe:
1) Reformar la Justicia Militar para que no sea diferente de la Justicia. Es decir hacer que dependa del Consejo General del Poder Judicial, permitir que los militares tengan derecho eficaz a juez ordinario, y eliminar la potestad sancionadora de los mandos militares para imponer privaci¢n de libertad en los procedimientos por faltas leves.
2) Suprimir los Mandarinatos en los que generales ejercen con poderes absolutos, sin someterse al imperio de ley alguna: Jefes de los Estados Mayores, Mandos de Personal, etc…Basta un Jefe del Estado Mayor de la Defensa, militar; un Subsecretario de Estado para el Personal, civil, de quien dependa una Direcci¢n de Ense_anza onica a cargo de personal cualificado, militar y civil.
El reto de un buen pol¡tico (Trillo lo es) ser dotar a la Defensa de la estructura que le haga eficaz para los objetivos que se marca. Sin la Reforma de la Justicia, una necesidad moral, y sin la poda de mandarinatos, Trillo seguir encabezando la grey decimon¢nica que desde afuera se sigue percibiendo.
Marcos Guti’rrez Sanju n
Granada
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