Con ocasión de la visita de Juan Pablo II a la prisión romana Regina Coeli el día del jubileo de la cárcel, ha salido a la opinión pública un dato que a mí me parece preocupante, teniendo en cuenta el tipo de inmigración que estamos permitiendo: casi la mitad de los encarcelados en esta prisión romana (900 internos) son inmigrantes procedentes de países musulmanes. ¿Por qué no sucede lo mismo con los inmigrantes hispanoamericanos, de los países del Este europeo, los subsaharianos o los asiáticos? No sabría decirlo a ciencia cierta. Pero intuyo que en muchos magrebíes se da un factor de animadversión cultural muy arraigado que, en general, no existe en los inmigrantes de otras áreas. Por eso, pienso que debería realizarse una política que fomentase una ½inmigración pacífica+. No sólo impidiendo la estancia en nuestro país de personas cuya situación les induzca a la delincuencia, sino también realizando acuerdos con aquellos países de donde más nos convenga que vengan inmigrantes, es decir, de culturas m s afines a la nuestra.
Rosa M. Ros Palomino
Barcelona
* Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
