Estoy con lo que ha comentado en el prestigioso diario digital www.informativos.net acerca de los asesinatos de ETA el inglés Philip Sutton, de Newcastle, Inglaterra. Vaya mi enhorabuena a ambos, directora y autor al igual que a otros escritos sobre estos temas y otros, de candente actualidad, relacionados con los valores humanos, el genoma, la reproducción asistida, etc, que nos ofrecen los medios de comunicación en este o cualquier otro medio,, que sirve para el rearme moral contra la barbarie. Pero escuchemos ya a este inglés desde esa perspectiva que da su posición.
Antes, he escrito en «informativos.net» que las estaturas de hombres se miden en cuanto a las tallas de sus adversarios. Bravo! En esta occasion ha tenido éxito, ( pero un éxito de corbardía ). No fue su adversario una chica de 17 años con el padre asesinado delante de ella, como en Málaga. En realidad fue un hombre de calidad, un hombre que ha vivido la vida en la imagen de Cristo, aunque quizás no vio la imagen en s¡ mismo. Para los asesinos tambien hay una imagen, es decir, Judas Escariote.
Yo estaba en Espa_a de vacaciones cuando ocurri¢ el asesinato lamentable de Juan J uregui que tuvo lugar en Guizpozcoa. Algunos d¡as han transcurrido desde su muerte, pero ahora, en la tranquilidad de mi casa, puedo escribir algunas de las reflexiones sobre este hecho.
Felicitaciones a ETA y a los dos asesinos, por la matanza de Juan Maria J uregui, porque ha hecho de ‘l un m rtir con muchos de los estigmas de Cristo. Antes, he escrito en «informativos.net» que las estaturas de hombres se miden en cuanto a las tallas de sus adversarios. Bravo! En esta occasion ha tenido ‘xito, ( pero un ‘xito de corbard¡a ). No fue su adversario una chica de 17 a_os con el padre asesinado delante de ella, como en M laga. En realidad fue un hombre de calidad, un hombre que ha vivido la vida en la imagen de Cristo, aunque quiz s no vio la imagen en s¡ mismo. Para los asesinos tambien hay una imagen, es decir, Judas Escariote.
Por su vuelta a Guipozcoa, Juan J uregui entr¢ en su Jarusalem y todos los peligros. Como Cristo, puso su vida en las manos de sus amigos y no en las de sus guardaespaldas. Como Cristo, se crucific¢ entre de dos j¢venes, criminales y presuntos etarras, matados en la «Guerra Sucia.» Como Cristo, los fan ticos, quiz s decepcionados de ‘l, lo han traicionado. Pero tambien , como Cristo puede decir, «No descorazonarse! He vencido el Mundo.»
A la esposa y hija, les digo sencillamente, su vida no fue arrebatada. Este hombre di¢ su vida para mucha gente. Pocos Santos han hecho m s para merecer canonizaci¢n.
Marcos Guti’rrez Sanju n
Alicante
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