Cuando las vacas de tu vecino veas enloquecer, lleva a las tuyas a pacer. Es lo que se me ocurre que habría que advertirle a los responsables de nuestra Sanidad pública, que están actuando con tanta ligereza, si no en ese tema, sí en otros tan graves o más que aquél: favoreciendo, mediante la permisividad hacia el botellón, que nuestra juventud se vuelva alcohólica y drogodependiente, y fomentando que contraigan todo tipo de enfermedades de transmisión sexual (ETS) al ocultarles que el látex no preserva del sida, del virus del papiloma humano, que produce cáncer de ano y de cervix, de las clamydias, etc. La imagen que han visto -ellos como nosotros- de Dominique Eboli esgrimiendo en su mano la foto de su precioso hijo, afectado por el mal de las vacas locas, debería suponerles una seria advertencia. La sociedad suele ser lenta en reaccionar. Pero el día que los ciudadanos afectados por un cáncer, un sida o una ETS empiecen a poner demandas penales contra los políticos concretos que prevaricaron al permitir la impunidad en la venta ilegal de estupefacientes, o al ocultar los riesgos sanitarios del aborto provocado, la vasectom¡a y de los anticonceptivos, que se preparen esos pol¡ticos. Que no piensen que van a poder seguir siempre parapet ndose en una colectividad an¢nima.
Lourdes M Rivero Luque. L¢pez Sarabia
*Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
