Ante todo quiero solidarizarme con todos los periodistas y esas personas que son, han sido o están más en los objetivos de ETA, que objetivos de ETA somos todos y cada uno de los ciudadanos, incluso los mismos etarras, que saben que si discrepan o se salen terminarán asesinados como Yoyes. Es la ley de las sectas: o estás conmigo o eres hombre muerto, ese mundo tiene los ribetes de una secta peligrosa. Y me da miedo, que si no se les para su limpieza étnica va a acabar hasta con ellos mismos.
Por contar que en el País Vasco se vulneran los derechos humanos día a día los periodistas comprometidos con la verdad se han convertido en blanco de los etarras. A esa satanización de los periodistas contribuye ciertos políticos vascos cuando, al preguntarles por la violencia, te dicen que allí no pasa nada, que a ellos no les llega. Además se indignan si les dices que si que ocurren cosas, solo que a ellos, por ser nacionalistas, aún no les ha tocado. Y cuando les toca se preguntan que «+como le han podido hacer esto a fulano, si es de los nuestros?».
Animo a todos los periodistas, a los ciudadanos vascos y del resto de Espa_a, a que se mantengan firmes en dar informaci¢n veraz acerca del terror a que son sometidos los vascos no nacionalistas. Y a los vascos nacionalistas que reflexionen y piensen que los violentos no se va a ningon sitio, como suele decirse «ni a misa». Los nacionalistas han querido congraciarse con los psic¢patas del entorno etarra, pero la juagada les ha salido mal.
Marcos Guti’rrez Sanju n
*Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
