¿Cómo van a sentir respeto por la vida que comienza quienes no lo han tenido con la que termina? He entendido que el Reino Unido sea pionero en la promoción de la clonación al enterarme de que, según el ½Daily Express+, en los años sesenta, enfermos terminales y ancianos británicos podrían haber sido utilizados -y luego eliminados- por una sección del Ministerio de Defensa como conejillos de indias para experimentar armas bacteriológicas. Según esa fuente, la historia no es nueva. La denunció por primera vez en 1970 el padre John Barry, sacerdote católico escocés al cual se había dirigido un parroquiano que había estado implicado en los experimentos y que, atenazado por el remordimiento, quería que la verdad fuera conocida. El sacerdote habría proporcionado al líder liberal David Steel pruebas de ese hecho y éste, a su vez, las habría entregado al ministro de Defensa de la época, Dennis Healey. Pero hoy nadie sabe nada y de los documentos no hay ni rastro. El sacerdote habló de ello en una reuni¢n de hombres de negocios escoceses y su acusaci¢n provoc¢ algon titular en la prensa y una interpelaci¢n parlamentaria. Pero luego cay¢ en el olvido una vez que el primer ministro de entonces, Harold Wilson, en una breve declaraci¢n a la C mara de los Comunes, asegurase que se hab¡a hecho una investigaci¢n y que no se hab¡a descubierto nada.
Camilo Amaro Alonso
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