La escritora Maria Moreno Gordo en un reciente escrito denuncia la violencia nacionalista en Galicia, y una que no desea exponer a su familia a peligros ruega a quién corresponda que la atajen, que la violencia no es método para atraer turismo ni mejorar la economía de un país, además de la agresión a los derechos humanos e intolerancia que conlleva.
En España hay muchas autonomías y mucha historia local, tantas que ya los españoles desconocen lo que sucede en la región vecina, como escribe Maria Moreno Gordo . Y añade, por fin, los medios «de Madrid» prestan atención al totalitarismo nacionalista vasco y catalán. Los mismos que hace años disculparon al PNV, CiU, ERC, Terra Lliure, o ETA, ahora se han quitado las anteojeras ideológicas. La atención está concentrada en la región vasco-navarra y, en menor, medida en Cataluña, con lo que muy pocos se fijan
en lo que está pasando en Galicia. Y dentro de unos pocos años podemos asistir a un terrorismo urbano similar al que arrasa todas las semanas Guecho o el casco viejo de San Sebasti n.
En Galicia, con la indiferencia de la judicatura y la impotencia de las polic¡as, bandas de j¢venes dependientes del BNG est n violentando a los ciudadanos. Los acontecimientos m s graves suceden en Santiago, que lleva
camino de transformarse en un nuevo Hernani. Estos v ndalos, agrupados en la Asociaci¢n Popular Compostelana, en la galaxia del BNG, se dedican desde hace varios fines de semana a pintarrajear las paredes del casco antiguo con
sus exigencias y a destrozar desde c maras de v¡deo vigilancia a coches. He aqu¡ una lista de los hechos. La delegaci¢n de El Mundo en Santiago fue atacada con c¢cteles molotov dos veces en una noche. Tambi’n se ha asaltado
la sede local del PP. A ejemplo de los nazis catalanes y vascos, se ha iniciado una campa_a de promoci¢n de la matr¡cula gallega; varios coches que llevaban el ¢valo con la E de Espa_a han sido pintados. Estos oltimos actos
son parte de un movimiento m s extenso que pretende la eliminaci¢n de los s¡mbolos espa_oles de Galicia. En una de sus «heroicas acciones»; se detuvo a tres matones que intentaban descolgar una bandera nacional de un edificio
de la Xunta. Se tira pintura a los escudos nacionales en las delegaciones del Gobierno y las facultades. Todo organizado y disculpado por los pol¡ticos del BNG en aras a la libertad de expresi¢n.
La l¡nea que separa a los gamberros de los terroristas es muy d’bil y tienen todos los medios para cruzarla. Pero la responsabilidad no s¢lo es del BNG, cada d¡a m s cercano a HB, sino que la Xunta de Manuel Fraga la comparte.
¨Qu’ educaci¢n dan muchos profesores en los institutos que dependen de la Administraci¢n auton¢mica?
Alicia M. Rivero L¢pez
