Roberto Verino ha desarrollado junto al arquitecto José Villacé, las líneas generales de sus nuevos espacios, sobre una idea evolucionada de sus arquitecturas anteriores, que manteniendo la “accesibilidad”, aumenta la “entidad conceptual” del espacio. Un juego de formas, modernas pero equilibradas, que insiste en esa “pasión por la funcionalidad” que ha caracterizado el criterio dominante de toda la obra del diseñador español.
La solemne piedra negra en el suelo y los colores neutros de las paredes consiguen una sugerente perpendicularidad, suavemente matizada por los muebles de madera lacada en negro en el espacio destinado a mujer y complementos, y de nogal en el dedicado a hombre, con acabados cristalinos y basados en una idea de simetría dinámica que compactan todo el espacio. Una iluminación especialmente estudiada para reforzar los “efectos teatrales” del espacio, pero que no impide esa sensación de sencillez y limpieza, que el diseñador considera óptima para ver sus colecciones.
Una tienda que se ha propuesto la integración respetuosa con el entorno exterior y la recreación de un espacio interior “feliz”… Un espacio íntimo pero abierto, que se recorre ayudado por el “efecto conductor” de la iluminación (una verdadera cortina de luz) recrea un lugar, donde las formas y las luces dejan ver las colecciones sin estridencias, una manera tranquila de trasmitir no sólo la idea del desfile, sino también de esos pequeños detalles que allí resultan imperceptibles.
Estas dos nuevas inauguraciones vienen a completar la lista de puntos de venta del diseñador en España, que en la actualidad asciende a más de cien. Asimismo una de las emblemáticas tiendas del diseñador en Madrid, la ubicada en la calle Serrano 33, ha sido reabierta con la nueva imagen de tienda de la firma. Por otra parte, Roberto Verino ha iniciado recientemente su expansión internacional con la apertura de dos espacios en México.
