Los Mossos d’Esquadra detuvieron el pasado 23 de marzo a un joven de 23 años en Tortosa (Baix Ebre) como presunto autor de varios delitos de acoso y uno de provocación sexual a una menor, tras una investigación que ha permitido documentar un prolongado episodio de hostigamiento digital y telefónico.
La actuación policial, desarrollada por la Unidad de Investigación de Tortosa, se inició en febrero de 2025, cuando una persona denunció que estaba siendo víctima de acoso continuado por parte de un individuo desconocido. Según la denuncia, recibía reiteradamente llamadas desde números ocultos, así como imágenes de carácter sexual.
A lo largo de las primeras indagaciones, los agentes localizaron una segunda víctima que sufría un patrón similar. Las pesquisas iniciales permitieron contabilizar al menos 566 llamadas vinculadas, presuntamente, a un mismo autor.
Tras lograr los investigadores geolocalizar uno de los perfiles en redes sociales desde los que se enviaban las imágenes sexuales, este perfil quedó vinculado al domicilio del sospechoso. Las víctimas presentaban una afectación psicológica relevante, con síntomas de ansiedad, insomnio y alteraciones en su vida cotidiana que requirieron seguimiento médico.
La primera fase del caso culminó con la detención del sospechoso el 12 de noviembre de 2025, al que se le atribuyeron entonces dos delitos continuados de acoso y uno de lesiones psicológicas. En ese momento, los agentes intervinieron el teléfono móvil que presuntamente utilizaba para cometer los hechos, y cuya posterior autorización judicial permitió su análisis.
El examen del dispositivo confirmó la autoría de las llamadas y del envío de imágenes de contenido sexual a las primeras víctimas. En el terminal se hallaron tanto imágenes como un vídeo explícito, además de registros de llamadas reiteradas.
El análisis técnico permitió, además, identificar nuevas víctimas, que confirmaron haber sufrido el mismo tipo de acoso. En algunos casos, las personas afectadas llegaron a bloquear decenas de perfiles en redes sociales utilizados para mantener el hostigamiento. Los investigadores detectaron un patrón común en estas cuentas: repetición de imágenes, seguimiento sistemático de las mismas víctimas y uso reiterado de perfiles falsos. Entre las nuevas víctimas identificadas figuraba al menos una menor de edad.
El cese del acoso coincidió con la detención inicial y la intervención del teléfono, un hecho que, según la investigación, refuerza la vinculación directa del detenido con los hechos.
Sin embargo, en marzo de 2026 una de las víctimas denunció la reanudación del acoso, tras recibir nuevamente imágenes de contenido sexual a través de redes sociales. Este hecho motivó una nueva intervención policial.
A raíz de estos nuevos indicios, los agentes procedieron a una segunda detención del mismo individuo, al que ahora se le atribuyen cuatro delitos de acoso y un delito de provocación sexual a una menor. En esta nueva fase, las víctimas habrían recibido centenares de llamadas adicionales y bloqueado cerca de un centenar de perfiles falsos.
El detenido fue puesto a disposición del juzgado de instrucción de guardia de Tortosa el 24 de marzo de 2026.
Artículo redactado con asistencia de IA (Ref. APA: OpenAI. (2026). ChatGPT (versión 5.3, 2 de abril). OpenAI)
