Los Mossos d’Esquadra han detenido a siete personas en Tortosa por su presunta participación en una operativa destinada a facilitar empadronamientos ficticios mediante domicilios en los que los solicitantes no residían realmente. La investigación, iniciada tras varias denuncias del Ayuntamiento, atribuye al grupo 23 hechos delictivos relacionados con falsedad documental, estafa y delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Una octava persona implicada no ha podido ser localizada.
Las primeras sospechas surgieron cuando los responsables del padrón municipal detectaron posibles irregularidades en distintas altas y el Ayuntamiento de Tortosa presentó varias denuncias. Las comprobaciones posteriores de la Unidad de Investigación de los Mossos, con la colaboración de la Policía Local, apuntaron a un sistema en el que varias personas habrían tramitado inscripciones ficticias a cambio de dinero.
Los investigadores analizaron diferentes viviendas vinculadas a los sospechosos y comprobaron que en algunos domicilios constaban empadronadas personas que no vivían en ellos. Entre los inmuebles utilizados figuraban incluso viviendas en estado de abandono o que, según la investigación policial, no reunían las condiciones mínimas de habitabilidad.
La operativa se habría repetido en varios domicilios. Los investigados presuntamente facilitaban documentos o autorizaciones para tramitar las altas pese a conocer que quienes figuraban inscritos no ocupaban realmente las viviendas. También se detectaron documentos supuestamente falsificados o manipulados para acreditar relaciones de alquiler inexistentes. En uno de los casos, la Policía localizó un contrato de arrendamiento presuntamente alterado que habría servido para justificar un empadronamiento.
Las declaraciones recogidas durante la investigación reforzaron las sospechas. Varias personas inscritas en esos domicilios afirmaron que nunca habían residido allí y explicaron que habían contactado con intermediarios que ofrecían empadronamientos en Tortosa a cambio de cantidades que llegaban hasta los 800 euros.
En uno de los episodios investigados, una persona declaró haber pagado esa cantidad después de que uno de los sospechosos la acompañara al Ayuntamiento para formalizar el trámite. Posteriormente solo habría visto el exterior del inmueble y manifestó que nunca había vivido en él. En otro caso, los investigadores consideran acreditado que uno de los implicados habría cobrado 450 euros por facilitar una inscripción y posteriormente habría ofrecido un nuevo empadronamiento por 800 euros.
La investigación también detectó que un mismo número de teléfono aparecía de forma reiterada asociado a distintas personas y gestiones de empadronamiento. Según los Mossos, determinados inmuebles fueron utilizados repetidamente para registrar a personas extranjeras que no residían en ellos, lo que habría permitido disponer de una residencia ficticia a efectos administrativos y facilitar trámites relacionados con su permanencia y arraigo en el territorio.
Las ocho personas investigadas habrían desempeñado distintas funciones dentro de la operativa: desde captar a interesados en conseguir un empadronamiento hasta facilitar domicilios, aportar documentación o acompañar a los solicitantes a las dependencias municipales.
Siete de los ocho presuntos implicados han sido detenidos durante la explotación de la investigación y las actuaciones posteriores. La octava persona no ha sido localizada. En conjunto, los Mossos atribuyen a la trama 23 hechos delictivos por presuntas falsedades documentales, estafas y delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
Artículo redactado con asistencia de IA (Ref. APA: OpenAI. (2026). ChatGPT (GPT-5.6 Sol, 19 de agosto)).
