Tras varias semanas de investigaciones en la frontera con Nicaragua, una jueza hondureña localizó un aparente cementerio clandestino perteneciente a los ex rebeldes derechistas que combatieron al régimen sandinista, en la década de los 80.
La jueza Suyapa Torres cree que al menos hay unos 7 cadáveres en este cementerio. Este descubrimiento fue casual, ya que lo que buscaba la jueza eran los restos del dirigente sindical hondureño, Rolando Vindel, desaparecido en 1982 a manos de escuadrones de la muerte.
En la década de los 80, cientos de nicarag³enses fueron reclutados por la extrema derecha de ese país para luchar contra el régimen izquierdista del Frente Sandinista, liderado por Daniel Ortega. Los llamados contra revolucionarios tenían sus bases en territorio hondureño.
Los contras fueron financiados por Estados Unidos, cuyo gobierno consideraba al régimen sandinista como un peligro para sus intereses en la región centroamericana. Organismos privados de derechos humanos consideran que, en las bases que los contras usaron en Honduras, hay cientos de restos humanos. Estos corresponder¡an a los mismos contras, a soldados sandinistas capturados, torturados y luego asesinados y a izquierdistas hondure_os. (Hn/LN/Au/Vi/mc)
APARICIÓN CASUAL DE UN CEMENTERIO CLANDESTINO EN LA FRONTERA ENTRE HONDURAS Y NICARAGUA
173
