Después de varios días de protestar en una sede de las Naciones Unidas en Bogotá sin resultado alguno, dos hombres desplazados decidieron crucificarse para llamar la atención. Otros siete se cosieron la boca delante de las cámaras de televisión.
Más de 220 desplazados se instalaron hace veinte días en la sede de Naciones Unidas para reclamar alternativas a su penosa situación. Entre ellos se encuentran treinta niños.
Estas personas son desplazadas de la violencia de los guerrilleros y paramilitares. Cuando estos grupos llegaron hasta sus hogares, tomaron lo que pudieron y se trasladaron hacia las capitales en busca de seguridad. Viven en los cinturones de miseria de las ciudades.
A Cali ha llegado tal cantidad de familias desplazadas que la ciudad no da abasto. El alcalde de decidió vigilar los terminales de buses para controlar la llegada de familias de los municipios cercanos.
La revista estadounidense Newsweek dice que desde 1985 más de un millón y medio de personas han sido obligadas a salir de sus hogares por la fuerza. Esta es una cifra mucho mayor a la de los desplazados albaneses en Kosovo.
Segon el Sistema de Informaci¢n sobre Desplazamiento Forzado y Derechos Humanos en Colombia, s¢lo en el a_o de 1998, alrededor de 308 mil personas se vieron obligadas a huir. Esta cifra equivale a ocho hogares desplazados cada hora. LOCUTOR Estas familias todav¡a no cuentan con asistencia especial del gobierno. En 1995, la Conferencia Episcopal recomend¢ incluir a los desplazados en los beneficios de la Red de Solidaridad Social, que da asistencia para los m s pobres. Pero en ninguna ciudad existen pol¡ticas en favor de la poblaci¢n desplazada. (Co/QR/Pno/Cs/ap)
DRAM-TICA SITUACIÓN PARA LOS DESPLAZADOS COLOMBIANOS
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