Ayer domingo se supo que el arzobispo de Canterbury, George Carey, apeló ante el secretario del Interior Jack Straw por la liberación del exdictador chileno Augusto Pinochet.
Según el periódico londinense Sunday Times, el arzobispo no hizo pública su posición para evitar que fuera interpretada como una interferencia ante la justicia.
Carey habría apelado a aspectos humanitarios para Pinochet, un anciano de 83 años que al parecer está enfermo. Además habría dicho que si el exdictador es extraditado a España, el proceso de afianzamiento democrático en Chile quedaría truncado.
Augusto Pinochet está bajo arresto domiciliario en Londres desde el 16 de octubre del año pasado. Se le acusa de promover y ordenar el asesinato de más de 3 mil chilenos y extranjeros, acusándolos de formar parte de la oposición a su dictadura. (Euro/CN/Ig-Au/Pl-Dh/mc)
EL ARZOBISPO DE CANTERBURY INTERCEDE A FAVOR DE PINOCHET
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