Hace 13 días, decenas de desplazados por la violencia en Colombia tomaron la sede la Cruz Roja en Bogotá. Los desplazados exigen atención del Gobierno.
Cocinando en ollas improvisadas y durmiendo en sitios poco apropiados, los desplazados viven de la caridad de la gente que camina por uno de los sectores más pudientes de la ciudad. Quince niños se encuentran enfermos.
Algunos protestan porque el Ministerio del Interior no les quiere reconocer su identificación de desplazados, diciendo que la zona de la que vienen ya no representa peligro. Los desplazados alegan que intentaron volver a sus fincas, pero aseguran que no pudieron hacerlo porque ahora están en poder de los diferentes grupos armados.
En la misma situación se encuentran los indígenas Embera-Katíos que llegaron a Bogotá hace varios días. Los indígenas piden que no inunden su territorio para construir la represa de Aburrá. Los indígenas se encuentran en las afueras del Ministerio del Medio Ambiente y sus niños tambi’n se encuentran enfermos. (Co/QR/Po/Am-Cs/pt).
EL DRAMA DE LOS DESPLAZADOS COLOMBIANOS
147
anterior
