El grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia, reconoció este martes su responsabilidad en la muerte de un ciudadano español y de un sacerdote colombiano. En un comunicado, el grupo paramilitar de extrema derecha dijo haber provocado de manera accidental las dos muertes el 18 de noviembre.
Los asesinados respondían a los nombres de Iñigo Equiluz, español, y Jorge Luis Mazo, sacerdote colombiano. Los dos formaban parte de una comisión que adelantaba trabajos de un proyecto de ayuda humanitaria de la Unión Europea, en el occidente de Colombia. Murieron cuando su embarcación fue embestida por una lancha fantasma.
El máximo líder del grupo paramilitar, Carlos Castaño, aseguró que la falta de visibilidad en el río fue la causa para que una de sus embarcaciones ocasionara la tragedia, de la que se enteraron al día siguiente.
Las Autodefensas Unidas de Colombia son el mayor grupo paramilitar que actúa en Colombia. Los 5 mil hombres que lidera Carlos Castaño, son identificados como de extrema derecha y buscan combatir a los grupos guerrilleros colombianos. Grupos de Derechos Humanos vinculan a los paramilitares con el Ej’rcito regular de Colombia. (Co/NH/Rb/Am/pt).
GRUPO PARAMILITAR COLOMBIANO ASUME LA MUERTE DE IíIGO EQUILUZ Y JORGE LUIS MAZO
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