Centenares de vendedores ambulantes paralizaron por segundo día consecutivo el tránsito en la capital venezolana. Los manifestantes exigen que el gobierno los deje trabajar en el centro caraqueño.
Mientras el Presidente Hugo Chávez pedía a la población calma y paciencia para superar la crisis económica, los vendedores gritaban consignas como «tenemos hambre, déjennos trabajar».
Miles de caraqueños debieron abandonar sus vehículos y caminar largas distancias para llegar a sus sitios de trabajo. Las actividades del Congreso, de algunos ministerios y de la Asamblea Constituyente se vieron afectadas por la manifestación.
Los empleados y trabajadores del Congreso Nacional también exigieron a sus autoridades mejoras salariales. Estas protestas se suman a un sinnúmero de acciones de gremios que protestan por la crisis económica, ya que más de la mitad de los habitantes de este país viven en la pobreza.
La crisis ha obligado a cerrar al menos unas mil empresas e industrias en el presente a_o. Unos 600.000 trabajadores han sido lanzados a la desocupaci¢n, la cual asciende al 20 por ciento. Cerca de 5 millones de venezolanos trabajan en la econom¡a sumergida. (Ve/YU/Po/Cs/mc)
HUGO CH-VEZ NO PUEDE REMONTAR LA CRISIS
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