Los pueblos indígenas y negros de Honduras se declararon en estado de alerta ante el peligro de perder sus tierras por orden constitucional.
En estos días, el Congreso Nacional está tratando una reforma constitucional, que permite la compra de tierras costeras a capitales de extranjeros. Estas tierras por lo regular son de propiedad ancestral de los indígenas y negros de este país.
Mateo Martínez, de la Organización Fraternal Negra de Honduras, que aglutina a unos 100 mil garífunas, señaló que las autoridades pretenden dejarlos en la calle para que ingresen empresarios del turismo.
Los negros o garífunas aseguran que la nueva ley permitirá a los narcotraficantes hacer de las suyas en sus propios terrenos. Por su parte el gobierno dice que los negros quieren seguir vendiendo coco y no integrarse al desarrollo. (Hn/IP/Po/Et/mc)
INDÍGENAS Y GAR-FUNAS HONDUREíOS EN ESTADO DE ALERTA
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