Dos representantes de las comunidades negras del norte de Colombia solicitaron un mayor apoyo internacional para asegurar su reinserción territorial.
José Santos y María Fuentes, integrantes de las comunidades de la Cuenca de Cacarica en el departamento de Chocó, expusieron sus reivindicaciones básicas. Los representantes de las comunidades negras fueron invitados por el «Grupo de Trabajo Suiza-Colombia».
«Pedimos que la solidaridad internacional siga apoyando nuestros proyectos y que continúe integrando la Comisión de Observación de los acuerdos que alcanzamos con las autoridades colombianas. José Santos solicitó a la comunidad internacional que presione al gobierno colombiano para que respete y aplique los acuerdos alcanzados y les permita el retorno a su zona de origen. Además, pidió que el gobierno «acepte el establecimiento de nuestras comunidades de paz», expresó.
«El gobierno demora la aplicación del acuerdo que suscribimos. Que incluye, entre otros, los títulos de propiedad de las tierras a donde queremos regresar en el Choc¢; los medios para producir y asegurar nuestra sobrevivencia y la reparaci¢n moral por los da_os que sufrimos», Dijo Jos’ Santos. Una quincena de organizaciones gubernamentales nacionales e internacionales y delegados del Ministerio del Interior colombiano, integran la Comisi¢n de Verificaci¢n de esos acuerdos. Adem s, apoyan el proceso de retorno de las comunidades a sus territorios de origen.
Este proceso se ha complicado por obst culos burocr ticos, segon los portavoces de las comunidades negras, quienes recordaron que m s de 70 pobladores de su zona de origen, fueron masacrados brutalmente por los paramilitares en 1997, previo al exilio interno forzado.
Los dos portavoces de la poblaci¢n negra, fuertemente implantada en el norte de Colombia casi en la zona fronteriza con Panam , pertenecen a un grupo de 23 comunidades desplazadas. Debieron abandonar la zona del Choc¢, en febrero de 1997, por la fuerte presi¢n combinada de fuerzas paramilitares y del ej’rcito que les obligaron desplazarse. Fueron acusados de ser «base social de la guerrilla» que opera en esa regi¢n.
Esta acusaci¢n es «falsa», dijeron los dos entrevistados. Pero consigui¢ llevarles, despu’s de un penoso viaje de varios d¡as, hasta la ciudad de Turbo, en el departamento de Antioquia. All¡ debieron comenzar de cero y es all¡ donde todav¡a permanecen. (Euro-Co/Po-Et/Cs-Vi/ap)
LA COMUNIDAD NEGRA COLOMBIANA PIDE AYUDA INTERNACIONAL PARA RECUPERAR SUS TIERRAS
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