El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, pidió a los dirigentes del Instituto Salvadoreño de Seguridad Social el levantamiento del paro de actividades que llevan desde hace 41 días.
El sacerdote hizo este llamamiento en beneficio de los salvadoreños enfermos y que requieren de atención médica. Los más de 11 mil empleados y trabajadores del Seguro Social, correspondientes a 84 casas de salud, se declararon en paro en reclamo de mejores salarios y en rechazo a la privatización del sistema de salud.
El arzobispo no quiso realizar ninguna petición al gobierno del Presidente Francisco Flores, quien se ha negado permanentemente a cumplir con el contrato colectivo al que se comprometiera su antecesor.
Este contrato colectivo contemplaba alzas salariales desde enero pasado, además de ciertas mejoras laborales. Ninguno de esos compromisos ha sido cumplido. La huelga progresiva hizo que el gobierno despidiera a 221 trabajadores de la salud. (Sv/LN/Ig-Po-Au/Cs/mc)
LA IGLESIA PRESIONA A LOS HUELGUISTAS DE LA SALUD SALVADOREíOS
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