El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, denuncio que la policía del estado de Chiapas estableció el toque de queda en la comunidad de La Trinidad.
Desde las 8 de la noche y hasta las 5 de la mañana no se permite que los habitantes del lugar entren o salgan de sus hogares y mucho menos de la comunidad. Las personas que no obedezcan son detenidas e interrogadas.
Debido a la presencia de la policía y el Ejército Mexicano, los habitantes de la comunidad zapatista no pueden realizar reuniones libremente. Incluso no pueden celebrar misa pues los uniformados impiden que se convoque a ella por medio de campanas.
Se conoció también que al chiapaneco ejido de Amador Hernández llegaron unos 550 militares, los cuales han bloqueado totalmente el lugar. Los militares intentan a toda costa abrir un camino, para permitir el paso de sus unidades a otras comunidades de la región.
La Coalición de Organizaciones Autónomas de Ocosingo confirmó que la situación es «tensa y grave» en la regi¢n conocida como Amador Hern ndez. Tambi’n acus¢ a los gobiernos federal y estatal de estar «provocando» un enfrentamiento entre el Ej’rcito Zapatista de Liberaci¢n Nacional y el Ej’rcito Mexicano.
Por otra parte,los municipios aut¢nomos zapatistas de San Manuel, Ricardo Flores Mag¢n, Maya y Francisco G¢mez rechazaron la construcci¢n de carreteras en la selva Lacandona. Estas v¡as ser¡an utilizadas por la Secretaria de la Defensa Nacional con fines «militaristas» y no para el desarrollo social.
Hasta el momento, todas las carreteras abiertas por los militares en la selva Lacandona han facilitado el ingreso de su personal hacia las comunidades, pero no han servido para que lleguen los servicios poblicos o de m’dicos o profesores.
Desde que en enero de 1994 aparecieran los zapatistas, el gobierno ha trasladado a la zona chiapaneca al menos unos 30 mil militares. En las oltimas semanas unas 20 comunidades ind¡genas y campesinas han sido tomadas por los uniformados. (Mx/QR/Po-Mt/Vi/mc)
LA POLIC-A RECRUDECE LA REPRESIÓN EN CHIAPAS
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