10 muertos, 15 heridos, más de 300 personas retenidas y al menos 12 fugados, es el saldo de los desórdenes carcelarios que vivió Colombia el último fin de semana. A pesar de la situación las autoridades carcelarias no quieren admitir la crisis del sistema.
Las cárceles de Colombia atraviesan por una aguda crisis que se puso de manifiesto el último fin de semana. El caos empezó el viernes cuando se registraron fugas, amotinamientos, huelgas y retención de personas, entre ellas de menores de edad.
El viernes por la tarde, 43 mil internos recluidos en las 168 cárceles y penitenciarías de Colombia celebraban el Día de la Virgen de Las Mercedes. En algunos centros, aprovechando la fiesta se perpetraron fugas, mientras que en otras cárceles se aprovecharon las copas para saldar cuentas.
A pesar que el Código Penitenciario de Colombia prohibe el consumo de bebidas alcohólicas al interior de las cárceles, los propios internos de las reclusiones de Bogotá, Meta y Medellín, confesaron que celebraron con licor. Dijeron que bebieron desde chicha de fabricaci¢n carcelaria, hasta brandy, ron, y en los pabellones de m xima y alta seguridad, vodka y wisky.
Se espera que la Defensor¡a del Pueblo y la Cruz Roja tomen la iniciativa, para que colaboren y busquen salidas a las situaciones m s cr¡ticas de los centros carcelarios de Colombia. De igual manera, se espera el pronunciamiento del Ministro de la Cartera de Justicia, R¢mulo Gonz lez, en espera de que se ponga fin a los amotinamientos y retenciones. (Co/YH/Po-Au/Cs/pt).
LAS AUTORIDADES CARCELARIAS COLOMBIANAS SE NIEGAN A ADMITIR LA CRISIS
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