El Presidente boliviano, Hugo Bánzer, encontró dos argumentos para justificar una indefinida presencia militar en el Chapare. La primera es evitar que los campesinos vuelvan a plantar coca y, la segunda, habilitar una extensa zona de esa región en un campo de entrenamiento.
El General Hugo Bánzer empeñó su palabra al asegurar que el trópico cochabambino no será el primer paso para instalar una base militar estadounidense. Dijo que si en algo ayudará Estados Unidos, será sólo en regalar barracas de madera en desuso que servirán como dormitorios de los soldados bolivianos.
Mientras tanto, el Presidente de la Comisión de Defensa, Gonzalo Aguirre, calificó el hecho como «preocupante». Señaló que la construcción de los cuarteles está ligada a la estrategia antidroga de la administración del Presidente Hugo Banzer.
Para Aguirre, con esos cuarteles militares el Gobierno de Bánzer creará enfrentamientos entre campesinos y uniformados, más que soluciones. Aguirre aseguró que la construcci¢n de cuarteles ratifica el af n de militarizar la lucha contra las drogas en el Chapare. Dijo que eso crear m s tensiones entre la sociedad civil y los uniformados bolivianos.
El parlamentario solicitar un informe al Ministro de Defensa, Jorge Crespo, y al Comandante del Ej’rcito, Gonzalo Arredondo, para que expliquen los objetivos de la infraestructura militar. La Asamblea Permanente de los Derechos Humanos de Bolivia, teme que esa acci¢n vulnere f cilmente los derechos humanos de los cultivadores de coca. (Bo/LT/Au/Am/pt)
LOS BOLIVIANOS BAJO CONSTANTE VIGILANCIA MILITAR
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