Las familias paraguayas se preparan para recibir la Navidad con llamativos pesebres de diversos colores y varios tamaños. Asimismo, los niños y jóvenes ensayan los alegres villancicos en las parroquias e iglesias de todo el país.
LOCUTORA El trajinar y las compras, el constante ir y venir de las personas anuncia también la llegada de la Navidad. La flor de coco, cuyo aroma inunda los hogares, constituye un arreglo natural tradicional en Paraguay. El cocotero mide alrededor de 30 metros, posee espinas de 5 centímetros que bordean el diámetro del tallo, y florece en verano. El fruto es semejante a pequeña pelotita.
La flor con espigas de color amarillo, es ofertada por personas que viven de la venta callejera, a un precio de 2 dólares.
Las casas también expresan un espíritu navideño, con foquitos y arreglos alusivos a la celebración. Igualmente, las calles asunceñas están colmadas de luces de distintos colores, en especial las avenidas más transitadas.
En Luque, a 20 kil¢metros de Asunci¢n, familias enteras de artesanos se dedican a la elaboraci¢n de los objetos de cer mica. Los artesanos modelan simp ticos animales como el burrito, o la vaca. Tambi’n se ocupan de los 3 Reyes Magos, Mar¡a y Jos’, el ni_o Jesos y otros personajes.
Las familias de estos lugares acostumbran, adem s, la tradicional presentaci¢n del pesebre en tama_o natural en sus casas que las abren a todo poblico. Estas costumbres tambi’n se las vive en Aregu , ciudad distante a 40 kil¢metros de la capital.
A pesar del paso del tiempo, de la invasi¢n de otras costumbres como la figura de Papa Noel, en numerosos hogares paraguayos la costumbre se mantiene encendida, pues numerosas familias rescatan cada a_o estos valores culturales. (Py/QR/Pno/Cu/ap)
PARAGUAY: NAVIDAD CON SABOR A ARTESANOS Y FLOR DE COCO
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