El contexto de globalización en que se desenvuelve la economía mundial, ha tenido entre sus múltiples consecuencias, la redefinición y mayor flexibilización de los procesos de integración económica, cobrando mayor importancia la forma en que los países se pueden integrar mejor al comercio internacional.
Uno de los más importantes procesos de integración de los últimos años es el de los países de la Cuenca del Pacífico, proceso que se caracteriza por ser muy dinámico, eminentemente comercial y con participación importante del sector empresarial.
Como se sabe, existen tres mecanismos de integración en el Asia Pacífico:
– El Consejo Económico de la Cuenca del Pacífico (PBEC – Pacific Basin Economic Council), que reúne a los empresarios de la región;
-El Consejo de Cooperación Económica del Pacífico (PECC – Pacific Economic Cooperation Council), de conformación tripartita (funcionarios estatales, académicos y empresarios); y
-El Foro de Cooperación Econ¢mica de la Cuenca del Pac¡fico (APEC – Asia-Pacific Economic Cooperation), mecanismo intergubernamental de di logo y consulta, con el compromiso actual de constituir una zona de libre comercio e inversi¢n.
El APEC, al cual el Pero ha sido incorporado plenamente en noviembre de 1998, es un club con 18 pa¡ses, que juntos representan cerca de 50% del PBI mundial, el 40% del comercio mundial y casi la mitad de la poblaci¢n mundial.
Es un club ciertamente heterog’neo. Incluye a las dos mayores econom¡as del mundo (EEUU y Jap¢n). Est n reunidos pa¡ses de gran tama_o (Canad , China, EEUU, con 9 millones de kms. cuadrados, en promedio), frente a pa¡ses peque_os (Brunei, Singapur, Hong Kong, Taiwan o Jap¢n, que en conjunto no superan los 400 mil kil¢metros cuadrados. Est n los dos extremos en cuanto a poblaci¢n (China, con m s de mil millones de habitantes, frente a Brunei con 264 mil habitantes). Tambi’n hay diferencias en reg¡menes pol¡ticos (r’gimen socialista en China, monarqu¡a en Brunei, repoblica federal en EEUU, monarqu¡a constitucional en Jap¢n), as¡ como en creencias religiosas: budistas, cat¢licos, protestantes, musulmanes, isl micos, hindu¡stas, tao¡stas, shinto¡stas, etc.
En realidad la econom¡a peruana, en comparaci¢n a otras de la regi¢n, no fue fuertemente impactada por la crisis asi tica, en parte por la relativamente menor integraci¢n comercial con dicha regi¢n. Un 20% de nuestras exportaciones se dirigen a ese mercado (a diferencia del 35% en el caso chileno), mientras s¢lo el 16% de nuestras compras mundiales provienen del Asia.
Sin embargo, hemos pasado, de registrar saldos comerciales positivos con Asia (de alrededor de 200 mil d¢lares), a un d’ficit de 672 mil d¢lares en 1998, resultado de la disminuci¢n de las exportaciones a dicha regi¢n en un 50% y el aumento de las importaciones en el orden del 8,5%.
La menor demanda del mercado asi tico, aunada a los menores precios de las materias primas (m s de la mitad de nuestras ventas a la regi¢n asi tica son productos minerales) y tambi’n al Fen¢meno de El Ni_o, han incidido en el resultado anteriormente mostrado. Lo m s preocupante es la disminuci¢n de la importancia relativa del mercado asi tico (hasta 13%), que, contrariamente a lo previsto, no fue contrarrestada por el mercado chino (sus compras disminuyeron en m s del 50%, lo mismo que Jap¢n)
Es evidente que nuestra asociaci¢n en el expectante club del Asia Pac¡fico s¢lo ser provechosa para Pero en la medida que nuestros mercados se ampl¡en. En aras de este objetivo, el sector agro-alimentario y pesquero tiene las mejores perspectivas, aunque falta mucho camino por recorrer.
S¢lo el 5% de nuestras exportaciones al Asia lo constituyen productos agr¡colas (principalmente tradicionales). La proporci¢n se eleva al 9% si consideramos conservas de pescado (superando el 30%, si a_adimos harina de pescado). Desde otra ¢ptica, del 10 al 15% de las exportaciones agro-alimentarias se destinan a Asia, siendo la proporci¢n de m s del 30% en productos pesqueros.
Los productos agrarios de origen peruano m s demandados por Asia son algod¢n, fibra de alpaca, caf’, cochinilla, carm¡n, tara, papa cortada, menestras, achiote, plantas medicinales, etc.
En el caso pesquero, Singapur registr¢ el mayor aumento en las compras de enlatados (60% promedio anual). Jap¢n y Hong Kong son tambi’n importantes mercados de diversos productos hidro-biol¢gicos (pescados secos, conservas de caviar, camarones y crust ceos congelados, etc.).
Por otro lado, es evidente que fruto del dinamismo econ¢mico pre-crisis, y la mayor urbanizaci¢n, los pa¡ses asi ticos muestran abundancia del factor trabajo y escasez relativa de tierra agr¡cola. En consecuencia, se perfilan como el principal mercado alimenticio para los pr¢ximos a_os. Se estima por ejemplo que para el a_o 2010, las necesidades de cereales en Asia alcanzar n los 50 millones de TM equivalentes.
Obviamente Pero no se convertir en el granero de Asia, pero puede (y debe) aprovechar las ventajas del clima propicio y la bio-diversidad para aumentar la oferta exportable, no s¢lo de productos ex¢ticos (como plantas medicinales), sino tambi’n de alimentos procesados.
Estudios t’cnicos muestran que es posible aumentar rendimientos de ciertos productos horti-frut¡colas. En el caso pesquero, la riqueza marina permite satisfacer la demanda de productos hidrobiol¢gicos de calidad.
El reto para el mediano plazo en el Pero est , por tanto, planteado: mejorar el dinamismo de nuestras exportaciones agrarias y pesqueras al Asia, lo cual incluso puede ayudarnos a modificar nuestro patr¢n de inserci¢n en el mercado asi tico, no como exportador primario, sino de productos con mayor valor agregado.
Miguel Angel Alc ntara Santill n
