El domingo, los uruguayos tendrán que definir en segunda vuelta entre dos candidatos: Tabaré Vázquez del Frente Amplio Encuentro Progresista y Jorge Batlle, del partido Colorado.
Ambos ocuparon el 31 de octubre, los dos primeros lugares, dejando a Luis Lacalle del Partido Blanco y Rafael Michelini del Nuevo Espacio, fuera de la carrera electoral. En realidad, los comicios del domingo enfrentarán a la dirigencia, que tradicionalmente se ha repartido el poder en Uruguay, y una fuerza relativamente nueva, que por primera vez, disputará voto a voto la Presidencia del país.
Esta posibilidad fue prevista por los partidos tradicionales: Blanco y Colorado, y por eso sus dirigentes impulsaron la reforma constitucional que impuso el sistema llamado «ballotage». Esta maniobra fue concebida precisamente para frenar el ascenso de la izquierda al gobierno. El triunfo de la izquierda se hubiera dado, si se mantenía el sistema anterior, ya que Tabaré Vázquez ganó la primera vuelta por un margen amplio.
En virtud del acuerdo entre los partidos tradicionales: el Colorado y Nacional Blanco, la dirigencia «blanca» llam¢ a votar por Jorge Batlle del partido Colorado en la segunda vuelta. Esto dar¡a matem ticamente una c¢moda victoria a Batlle. Sin embargo, no est claro que todos los blancos est’n dispuestos a votar por su tradicional rival pol¡tico. Adem s, la tentaci¢n de intentar un «cambio a la uruguaya», como propone el Frente Amplio, hizo que algunos dirigentes del Partido Blanco, en el interior del pa¡s, anunciaran su adhesi¢n a Tabar’ V zquez.
A diferencia de otros comicios recientes en Latinoam’rica, en Uruguay se enfrentan dos concepciones bastante diferenciadas: Tabar’ V zquez lleva un programa de reformas con fuerte contenido social que pretende ser alternativo a las f¢rmulas neoliberales en uso. Con el nombre de Frente Amplio Encuentro Progresista, el movimiento que lidera V zquez cobija a uruguayos que provienen del socialismo, del comunismo y de la izquierda cristiana. Tambi’n participan disidentes de los partidos tradicionales e incluso del veterano movimiento «Tupamaro», que en los a_os 70, intent¢ un cambio revolucionario por la v¡a armada.
El final de campa_a ha sido intenso, y los medios de comunicaci¢n han favorecido al candidato colorado, quien ha estado m s presente en los mensajes televisivos. La diferencia de participaci¢n en televisi¢n entre los dos candidatos es en una proporci¢n de 3 a 1.
Las encuestas se_alan un empate o una leve ventaja para Batlle. Cada candidato puede tener seguro un 45 o un 46 por ciento del electorado. Pero el resultado de las elecciones est en manos del 10 por ciento de ciudadanos que aon permanecen indecisos. Tabar’ V zquez volver a ganar ampliamente en Montevideo, la poblada capital del pa¡s. Pero Batlle descontar la diferencia con su victoria en el interior rural. El Ministerio del Interior cree que a la medianoche del domingo, se sabr si Uruguay opta por el cambio o por el continuismo.
Gane quien gane, pol¡ticamente Uruguay no volver a ser el mismo de antes. El senador frenteamplista, Danilo Astori, dec¡a ayer: «La izquierda va a llegar al gobierno inexorablemente. Yo espero que sea este domingo, pero el cambio que se produjo ya, es muy profundo y valioso: se ha roto el bipartidismo tradicional» . (Uy/QR/Ppg-Ppo/Ppe/ap)
URUGUAY DECIDE MAíANA DOMINGO ENTRE TABAR+ BAZQUEZ Y JORGE BATTLE
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