La Navidad venezolana de este año, queda marcada en la historia. Veinte o 30 mil muertos marcan la mayor tragedia que vivió Venezuela, casi al fin de este siglo. 200 mil damnificados y miles de desaparecidos son las cifras que conmocionaron al mundo entero.
Sin embargo, aunque las vidas de seres humanos jamás serán reemplazadas, no queda más que decir. «tras la tormenta viene la calma». Y no queda más que seguir. y mirar hacia adelante. hacerlo con esperanza y revivir la memoria de la Navidad venezolana.. Y revivir la memoria de su rica tradición.
En Venezuela, hablar de Navidad es igual a decir hallacas, pan de jamón, ensalada y hervido de gallina, dulce de lechoza y el popular pernil de cochino. Y es que como dice el refrán popular. «barriga llena corazón contento». Pero cada año, a la gente humilde se le pone más pequeña la mesa del comedor. Los precios de los alimentos aumentan de tal manera que es difícil tener una cena de Navidad con los platos típicos.
Según cifras oficiales, 18 de cada 100 venezolanos aptos para trabajar, est n desempleados. Un nomero incuantificable del resto se «rebusca» en la econom¡a informal, es decir, salen a la calle como vendedores ambulantes, sin ningon tipo de seguridad social. A pesar de la crisis econ¢mica, la gente se las arregla y con las limitaciones del caso pasan una nochebuena en familia.
El ritual m s interesante, lo constituye sin duda alguna, la preparaci¢n de las hallacas que reone en la casa a toda la familia. La hallaca es una especie de empanada pero de forma rectangular, envuelta en hojas de pl tano, amarradas con pavilo o hilaza. La harina, luego de amasada, se extiende en pedazos peque_os y sobre ellos se coloca el guiso preparado con verduras y carne de res, de cochino o de pollo.
Cada integrante de la familia tiene una responsabilidad en la preparaci¢n de este plato. Otra tradici¢n en la Navidad venezolana, es la colocaci¢n del pesebre o «nacimiento» en un rinc¢n de la casa. LOCUTORA En los andes venezolanos se realizan las populares «paraduras». Estas consisten en levantar al Ni_o Jesos luego de transcurridas las Navidades. Los vecinos del sector inician un recorrido por todas las casas donde hay pesebre. Y con cantos y comidas celebran el nacimiento del Ni_o Dios.
Lo cierto es que este a_o, aunque la tragedia enluta a Venezuela, la esperanza de Navidad transmite la fortaleza para enfrentar con decisi¢n el inicio del milenio. (Ve/QR/Pno/Ct/pt).
VENEZUELA: UNAS NAVIDADES QUE NADIE OLVIDAR-
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