La debilitada y dividida Confederación General del Trabajo de Argentina no efectuó ninguna conmemoración durante este primero de mayo. Mientras tanto, uno de sus grupos reafirmó un paro general para el próximo viernes 5 de mayo. El paro es en repudio a la aprobación de una ley de reforma laboral acordada con el Fondo Monetario Internacional.
Sólo la izquierda radical salió a la calle, mostrando una vez más su escasísimo poder de convocatoria y las múltiples divisiones que son moneda corriente desde más de una década. Ese sector político convocó a una decena de actos sólo en la Capital Federal, aunque varios se suspendieron por la intensa tormenta que se instaló sobre el río De la Plata.
Mientras tanto, el Presidente Fernando de la Rúa saludó a los trabajadores por su día y dijo que hay que «celebrarlo derrotando los altos índices de desempleo que todavía castigan a la República». Actualmente, el desempleo supera el 14 por ciento de la población argentina en edad de trabajar.
De esa manera, Argentina sigue alej ndose de la vieja tradici¢n del primero de mayo como un d¡a de protesta y reivindicaci¢n. Y como viene sucediendo en los oltimos a_os, este a_o tampoco hubo grandes actos de sectores pol¡ticos y sindicales. (Ar/QR/Po-Au/Pp/pt).
ARGENTINA NO RESPONDE A LAS CONVOCATORIAS DE PROTESTAS DEL DÍA DE LOS TRABAJADORES
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